El sector fabricación, lejos del objetivo de hacer sus operaciones sostenibles

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Sostenibilidad 3

Solo la mitad de los fabricantes de todo el mundo están cerca de alcanzar los objetivos del Acuerdo de París, a pesar de que son cada vez más ambiciosos en materia de sostenibilidad para la próxima década. Únicamente el 10% de las organizaciones emplea un enfoque holístico para conseguir una fabricación sostenible.

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El informe de Capgemini “Operaciones sostenibles: Una guía completa para los fabricantes” asegura que las empresas manufactureras están impulsando su agenda de sostenibilidad con la tecnología y que, para ello, se valen de la tecnología. En este sentido, un 56% de las organizaciones están priorizando actualmente su despliegue para acelerar sus esfuerzos en este ámbito.

Según el estudio, los grandes avances en la producción sostenible están ayudando a las organizaciones a darse cuenta de los beneficios de las iniciativas de sostenibilidad. El 89% de las que aplican iniciativas de sostenibilidad ve mejorada la reputación de la marca y el 81% observó una mejora en la valoración ambiental, social y de gobernanza (ESG) de su empresa. El 79% de las compañías consiguió mejorar la eficiencia y la productividad y más de la mitad redujo los costes de envasado y aumentó los niveles de motivación de los empleados. El informe también apunta que nueve de cada diez compañías han visto una disminución de los residuos (98%) y de las emisiones de gases de efecto invernadero (94%) como resultado de la aplicación de prácticas de sostenibilidad, que son las principales prioridades de los fabricantes.

El informe desvela que, a pesar de ello, solo los más relevantes están en camino de convertirse en fabricantes sostenibles que son, según los autores, aquellos que tienen un enfoque integral en todas las 6Rs: Reducir, Reutilizar, Reciclar, Recuperar, Rediseñar y Remanufacturar y están incorporando la sostenibilidad en toda su cadena de valor. Los datos indica que, en general, el sector manufacturero carece de un enfoque global de la sostenibilidad y la evolución de las prácticas de sostenibilidad sigue siendo baja: solo el 10% de las organizaciones emplea un enfoque holístico de la fabricación sostenible. Entre los sectores, el de productos de consumo es el más sostenible (15%), seguido por el de bienes industriales y de capital (11%) y el de automoción (10%).

Además, únicamente el 11% de las iniciativas de sostenibilidad se está ampliando activamente en las organizaciones y una de cada cinco está de acuerdo en que la sostenibilidad está totalmente integrada en su estrategia de fabricación. Mientras que el 38% de las organizaciones da prioridad a las emisiones de Alcance 1 (emisiones directas que la organización posee o controla), son aún menos las que se centran en el Alcance 2 (emisiones indirectas, como la generación de la electricidad utilizada por la organización) y el Alcance 3 (todas las demás emisiones indirectas que se producen en la cadena de valor de una empresa), descuidando otros factores de carbono más allá de los procesos internos.

Abordar los obstáculos
Menos de una de cada tres fabricantes muestra un alineamiento entre ejecutivos de sostenibilidad y los equipos de negocio en sus prioridades en este ámbito.

Según el estudio, los fabricantes deben ir más allá de las actuales prácticas ecológicas (reducir, reutilizar y reciclar) y adoptar un enfoque más amplio que incorpore la recuperación, el rediseño y la refabricación. Aunque la mayoría de las organizaciones se centra en las emisiones directas para alcanzar su objetivo de neutralidad en materia de carbono, gran parte de la huella de carbono de los fabricantes se encuentra en las emisiones indirectas de su organización y de su cadena de valor.

El informe termina recomendando a las empresas que alineen los esfuerzos entre los equipos de sostenibilidad y los de negocio; que trabajen con clientes y proveedores para reducir las emisiones indirectas; que incorporen formas de trabajo y cultura sostenible en la organización; que inviertan en tecnología, y que se apoyen la transparencia a través de la presentación de informes eficaces y garantizar la responsabilidad individual.