PFU impulsa una nueva estrategia para convertir el dato en motor de la IA

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RICOH PFU Jesus Cabañas

La división de escáneres de RICOH en España refuerza su apuesta por proyectos personalizados y verticales en un mercado que crece más del 22% anual. PFU también abre una nueva línea dedicada a cultura e historia, con el Vaticano como primer proyecto emblemático.

La transformación digital en España entra en una nueva fase en la que la calidad del dato se convierte en el eje central de cualquier estrategia de inteligencia artificial. En este contexto, PFU, la división de escáneres de RICOH en España, ha puesto en marcha una sofisticada estrategia orientada a proyectos personalizados, verticalización sectorial y un fuerte impulso al área de cultura e historia, en un mercado que crece a un ritmo superior al 22% anual.

 

El dato como punto de partida para la IA empresarial

Según el INE, el 21,1% de las empresas españolas ya utiliza tecnologías de IA y el 44,3% emplea servicios cloud. Sin embargo, gran parte de la información crítica sigue naciendo en documentos físicos o en formatos no estructurados. PFU advierte de que esta brecha amenaza la eficacia de cualquier proyecto de automatización o IA.

“Los escáneres y la captura del dato de calidad han pasado de ser una infraestructura auxiliar a convertirse en un elemento crítico para cualquier organización”, afirma Jesús Cabañas, Regional Sales Manager de PFU (EMEA) Limited Iberia. “El uso de datos inconsistentes, incompletos o de baja calidad para entrenar la IA es un riesgo similar a conducir un Fórmula 1 a 300 km/h con la visera del casco borrosa”.

La compañía ha iniciado una estrategia que permite a organizaciones de cualquier tamaño transformar sus flujos documentales en digitales y, además, incorporar el conocimiento acumulado en décadas de documentación física. El objetivo es convertir esos datos en la llave para una IA personalizada y fiable.

PFU está centrando su estrategia en sectores donde el volumen documental es masivo y la precisión resulta esencial, como banca, administración pública, sanidad o educación. En estos ámbitos, la captura documental deja de ser un proceso accesorio para convertirse en una pieza estructural de la digitalización.

 

Nueva área de cultura e historia

Una de las grandes novedades es la creación de un área dedicada a cultura e historia. Millones de documentos valiosos siguen almacenados en papel, fuera del alcance de investigadores y ciudadanos.

En España, según el Instituto Cervantes, existen cientos de millones de documentos repartidos en más de 36.000 archivos, bibliotecas y museos. PFU considera que digitalizarlos no solo preserva la historia, sino que la convierte en un activo estratégico para universidades, instituciones y ciudadanía.

PFU ya trabaja en un proyecto emblemático: la digitalización de documentos históricos del Vaticano, algunos con más de 100 años de antigüedad. “Lo que no esté digitalizado corre el gran riesgo de desaparecer”, señala Cabañas. El proyecto fue elegido por el Dicasterio para la Comunicación del Vaticano, creado por el papa Francisco para modernizar la difusión de la información.