Cloud, maximizando la eficiencia, el control y la agilidad de la infraestructura tecnológica

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La nube consolida su presencia en todo tipo de organizaciones, impulsada por el crecimiento de la inteligencia artificial. Hablamos sobre sus usos y su eficiencia con líderes tecnológicos de AgroSeguro, Cabot Financial, Ocean Winds, Santander Digital Services y Universidad Nebrija, en una mesa redonda que ha contado también con Arsys.

Como elemento principal de la última edición de los Encuentros ITDM Group, titulada 'Cloud, maximizando la eficiencia, el control y la agilidad de la infraestructura tecnológica', celebramos un evento de la Comunidad IT, apoyado por Arsys Cloud Solutions, en el que debatimos con expertos en cloud de empresas españolas sobre la evolución de las arquitecturas de la nube en las empresas españolas y cómo aprovechar eta tecnología para modernizar el negocio. En esta mesa redonda han participado Javier Pitillas, Director de proyectos de IT y responsable de transformación digital de Agroseguro; Jaume Pous, CIO Iberia de Cabot FinancialAdrián Toro, Cloud Infrastructure Manager de Ocean Winds; Rubén Rosales, Cloud Service Delivery Manager de Santander Digital Services; y Ventura Morcillo, IT Infrastructure, Support and Cybersecurity Manager de la Universidad Nebrija. Junto a ellos, estuvo Susana Olivares, Manager de Preventa de Arsys, quien nos ha aportado la visión de la industria sobre cómo los servicios en la nube pueden impulsar la transformación digital de las empresas y su modernización para sentar las bases del futuro del negocio.

 

“Lo más importante de la nube es poder responder a las necesidades de negocio, escalando en un momento dado y vitaminando nuestras soluciones”
Javier Pitillas, director de proyectos de IT y responsable transformación digital, AgroSeguro

En una década prodigiosa para la digitalización en Europa, la nube va camino de consolidarse como una de las tecnologías esenciales de la transformación digital. Aunque lleva muchos años entre nosotros, sus niveles de adopción son todavía un poco bajos. Así lo señala el informe España Digital del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, según el cual un 42% de las empresas españolas había adoptado la nube en 2025. Un porcentaje todavía lejano del 75% de adopción que quiere la Unión Europea para el 2030.

Con todo, se trata de un negocio cada vez más floreciente. Se espera que el mercado cloud se acerque al billón de dólares este año, impulsado en buena parte por la inteligencia artificial. Así, ya a finales de 2025 IDC señalaba que el 65% de las empresas utilizaban servicios de IA basados en la nube para automatizar sus flujos de trabajo. Se dice que, por una cuestión de costes, los proyectos de IA empiezan en cloud y acaban on-prem, pero en todo caso han contribuido a dar un nuevo impulso a la nube.

Para conocer de primera mano cuáles son las principales preocupaciones de las empresas españolas en torno a la nube y cómo están trabajando para mejorar su eficiencia operativa, hemos organizado una mesa redonda que ha contado con líderes tecnológicos de AgroSeguro, Cabot Financial, Ocean Winds, Santander Digital Services y Universidad Nebrija, así como con el apoyo de Arsys.

“Empezamos la casa por donde hay que hacerlo, con una migración a un data lake para dejarlo todo bien antes de utilizar y escalar la IA”
Jaume Pous, CIO Iberia, Cabot Financial 

Una cuestión de costes

En el último año, ha sido habitual escuchar comentarios sobre el coste de la nube. Hay una parte de miedo a un vendor lock-in que permita subidas de precio súbitas, como ya ha ocurrido en alguna ocasión, pero también a que no se gestione adecuadamente el uso de la nube y su gasto se acabe descontrolado. De momento, se estima que un 37% de las empresas utiliza herramientas de FinOps, pero es un porcentaje que probablemente crezca en los próximos meses.

Adrián  Toro, Cloud Infrastructure manager de Ocean Winds, considera que “el problema de la gestión de costes operativos también viene de la mano de las malas prácticas. Nos dan a los administradores un monstruo al que, en teoría, se le puede pedir lo que sea, que nunca te va a decir que no. Si no aplicas buenas prácticas de gobernabilidad y de gestión, te vas a encontrar el susto. Los despliegues que hacemos tienen que estar controlados a nivel de finanzas y de operatividad. A veces caemos en el error de comprobar únicamente que nuestros servicios no están faltos de recursos, cuando también es muy importante ver que están correctamente dimensionados. Si están sobredimensionados, nos van a generar un coste extra. Es un problema de diseño y los cloud providers te dan herramientas para ver si los recursos se están usando correctamente y evitarlo”.

Varias de las compañías presentes proponen soluciones híbridas, con partes de infraestructura on-prem y partes en la nube. O en varias nubes. Las propuestas parten de factores como las necesidades de su negocio, como la latencia o la regulación, los marcos presupuestarios o la gestión de su hierro heredado. Si bien el uso de la nube puede tener un coste más variable, en la actualidad las infraestructuras físicas también se ven afectadas por la subida de costes de determinados componentes que ha generado la IA.

“La tecnología crece a un ritmo exorbitante, pero el talento y el expertise de los profesionales no crecen a la misma velocidad”
Adrián  Toro, Cloud Infrastructure manager, Ocean Winds 

Susana Olivares, manager de Preventa de Arsys Cloud Solutions, incide en que “siempre hemos abogado por unos costes muy predecibles. De hecho, nuestra principal nube pública ni siquiera tiene costes de transferencia ni de llamadas API, sino que tiene un coste fijo por los recursos que estamos incluyendo dentro del servicio. Además, tenemos una gran flexibilidad. Llegamos a un nivel de personalización que permite, por ejemplo, tener una granja de SX, pero aprovechando toda la plataforma de red, de almacenamiento y demás que damos como servicio. También nos hemos ido abriendo a nubes públicas. Tratamos de ayudar a los clientes con las problemáticas relacionadas con distintas nubes y on-premise que les impiden estar tan centrados en el negocio del día a día”.

 

Diferentes apuestas para diferentes tipos de nube

Ventura Morcillo, IT Infrastructure, Support and Cybersecurity manager de Universidad Nebrija, explica que “no puedes llevártelo todo a la nube porque hay cosas que son intrínsecamente on-prem. Pero montarlo en la nube es inmediato y te da una gran escalabilidad, además de la integración con otros servicios que utilices también en la nube. Eso te da mucha flexibilidad. Hemos lanzado una iniciativa para poder tener más salidas de telecomunicaciones, porque hay mucha comunicación entre la parte on-prem y la parte cloud. Además, otra de las tendencias que hemos animado nosotros en las universidades es irse a SaaS. Hemos ido migrando al SaaS unas veces por iniciativa nuestra y otras porque el propio vendedor deja de dar soporte y es la única solución”.

Por su parte, Rubén Rosales, Cloud Service Delivery manager de Santander Digital Services recuerda que “Tenemos por un lado infraestructura on-prem y por otro lado cloud pública. Es cierto que incorporar nuevo hardware supone un coste, pero algo similar ocurre en cloud cuando aumentamos recursos o requisitos de disponibilidad. Y, dado que hay elementos críticos que deben estar 24x7, conviene analizar el coste total en función del uso y del diseño, en cloud puede tener un impacto mayor que en on-prem si no se optimiza adecuadamente”.

 

“Durante un tiempo se percibió la cloud como la solución a todo, pero su verdadero valor está en capacidades como la escalabilidad, siempre que se acompañe de buen gobierno”
Rubén Rosales, Cloud Service Delivery manager, Santander Digital Services 

 

Las regulaciones y los despliegues tecnológicos están unidos de forma cada vez más estrecha, especialmente en el territorio de la Unión Europea. Empresas de alta criticidad, como los bancos, están obligadas a presentar planes de salida de la nube con la que operen, lo que obliga a tener listas las alternativas. Si Dora ha planteado un plan de resiliencia muy exigente para ese sector, viene a sumarse a otras regulaciones relevantes, desde RGPD hasta la Ley de IA. Para los responsables tecnológicos las regulaciones son al mismo tiempo un desafío de implantación y un apoyo que favorece la transformación interna de las compañías.

La complejidad tecnológica de la nube

En relación a la nube, los organismos reguladores cada vez la ven con mejores ojos. Las reservas de los equipos de compliance han ido desapareciendo a medida que han parecido soluciones cloud específicamente diseñadas para entornos con altas exigencias de seguridad. En muchos casos, el riesgo se traslada al proveedor de seguridad, lo que también supone un apoyo para equipos de TI reducidos. Desde el punto de vista de la arquitectura, la nube no hace necesariamente las cosas más fáciles.

Javier Pitillas, director de proyectos de IT y responsable transformación digital de AgroSeguro, señala que “una de las cosas buenas que tiene la nube es que cuando escribes algo, lo puedes replicar tantas veces como quieras. Antes debías tener al técnico que te lo montara o, si no tenía disponibilidad, llamar a otra empresa. En este sentido, la verdad es que la nube simplifica la operativa. Sin embargo, con la convivencia de tecnologías que tenemos, en la nube y on-prem, y las conexiones que hay, lo que es la arquitectura global se complica. En nuestro caso, AWS está muy implicado y está poniendo bastantes recursos por su parte, pero es más complicado conseguir un partner adecuado”.

Aviso para los hiperescalares: si aprietan mucho en los precios, la gente evaluará si el business case on-prem le vuelve a salir”
Ventura Morcillo, IT Infrastructure, Support and Cybersecurity manager, Universidad Nebrija

En mayor o menor grado, todas las empresas se apoyan de alguna manera en la nube, aunque solo sea por el uso de herramientas de ofimática. Pese a que ya se oye hablar de casos en los que se ha vuelto al hierro propio, la nube se sigue considerando una ventaja, si se tiene el músculo para mantenerla y si se quiere aprovechar otras tecnologías relacionadas, como la IA. Una empresa nativa de la nube o que tenga estrategias cloud first cuenta con una ventaja clara de crecimiento.

 

Cloud by default

Jaume Pous, CIO Iberia de Cabot Financial, comenta que, “en los órganos de arquitectura, donde se validan las soluciones, lo primero que se intenta es comprobar si alguna Business Unit ha realizado un caso similar. Y, si no es así, preferiblemente hay que apoyarse en cloud. Para hacerlo on-prem, tienes que argumentarlo muy bien, porque si no tiene que ser en cloud. Al final, tenemos una estrategia de cloud by default en todo lo que sea estratégico. La parte más on-premise se queda reservada para cosas muy específicas, algo que regulatoriamente nos interesa conservar. Porque, por otro lado, tenemos también un planteamiento de security by design y cualquier desarrollo o dispositivo de la compañía tiene que cumplir con unas condiciones”.

 

“Después de años de cloud, está habiendo una repatriación selectiva de ciertas cargas y una convivencia multicloud e híbrida para asegurar rendimiento y cumplimiento”
Susana Olivares, Manager de Preventa, Arsys Cloud Solutions

Otra de las preocupaciones que se pusieron sobre la mesa fue la cuestión del talento. Más allá de la escasez, que es uno de los frenos que está experimentando la digitalización en toda Europa, se habló del cambio que ha habido entre los profesionales en las últimas décadas. Quizá por una evolución natural del sector, pero en general se percibe un exceso de especialización, que impide tener un conocimiento más amplio de la base tecnológica.

En todo caso, to cloud or not to cloud ha dejado de ser un dilema. La cuestión es escoger la solución que mejor se adapte a las necesidades de cada compañía. Usar las herramientas que hay a disposición para controlar sus costes y aplicarla, como con cualquier otro desarrollo tecnológico, allí donde tenga sentido para el negocio. Racionalizar su uso dentro de las organizaciones y aprovecharla para crecer, en compañía de sus estrechos aliados, los datos y la inteligencia artificial.

Puedes acceder a la cobertura completa de este evento en el especial que publicamos junto al número de marzo de IT Digital Magazine, que en esta ocasión también incluye una ponencia, a cargo de Marc Isern, analysis manager de Penteo, sobre las principales tendencias cloud de 2026; y otra a Jaume Pous, CIO Iberia de Cabot Financial, para conocer cómo enfocan el uso de la nube en su compañía.