La inteligencia artificial se convierte en el gran aliado de los bancos ante la presión regulatoria
- Normativa
Las entidades financieras afrontan un escenario regulatorio cada vez más exigente, marcado por normativas como DORA y los nuevos marcos que regulan el uso de la IA. La inteligencia artificial emerge como la herramienta que permite pasar de un cumplimiento reactivo a un enfoque continuo, automatizado y basado en datos, señala Globant.
Los bancos operan hoy en un entorno donde las exigencias regulatorias crecen a un ritmo sin precedentes. La entrada en vigor de DORA y de los nuevos marcos vinculados al uso de la inteligencia artificial eleva el nivel de supervisión y obliga a las entidades a demostrar que pueden resistir ciberataques, fallos tecnológicos o incidentes operativos. Como señala Globant, las entidades financieras operan en un ecosistema regulatorio de una complejidad sin precedentes, una situación que convierte la resiliencia operativa en un requisito estratégico.
Según los expertos de Globant, la inteligencia artificial está transformando la forma en que los bancos gestionan el cumplimiento normativo. La tecnología permite abandonar un modelo de compliance reactivo, basado en procesos manuales y lentos, para adoptar un enfoque continuo y automatizado. Este cambio se apoya en sistemas capaces de analizar documentación regulatoria, comparar datos internos y detectar brechas de cumplimiento en tiempo real.
Monitorización, análisis y prevención con mayor agilidad
La IA aporta capacidades que resultan críticas para afrontar la presión regulatoria. Entre ellas destacan la monitorización continua del cumplimiento, la automatización del análisis de normativas complejas y la detección temprana de riesgos operativos. Los algoritmos identifican patrones y anomalías que podrían derivar en incidentes o sanciones, lo que permite anticiparse y reducir la exposición al riesgo. Esta capacidad predictiva se convierte en un elemento clave para reforzar la resiliencia operativa.
Globant apunta a una evolución hacia modelos de supervisión continua impulsados por tecnología. La supervisión deja de depender de auditorías puntuales y se convierte en un servicio escalable que se adapta a los cambios normativos con mayor rapidez. Este enfoque libera a los equipos de tareas repetitivas y permite dedicar más recursos a la toma de decisiones estratégicas.
La inteligencia artificial no solo está redefiniendo el cumplimiento normativo. También impulsa la modernización de sistemas heredados, la automatización de procesos y el análisis avanzado de datos. En palabras de Antoni Vidiella, Chief Solutions Officer – Financial Services de Globant, “el sector financiero está entrando en una nueva fase en la que la inteligencia artificial se integra en todas las capas del negocio”. Esta integración permite a bancos y fintechs mejorar su eficiencia, optimizar costes y ofrecer servicios más personalizados.