El volumen de ciberataques aumenta un 42% en un año
- Seguridad
Según los datos de Secure&IT, en 2025 hubo casi 8.000 ciberataques en todo el mundo, en torno al 7% de ellos dirigidos al sector salud, en pleno proceso de digitalización que ha disparado su superficie de exposición y además uno de los principales objetivos de los ataques de ransomware.
Secure&IT ha querido llamar la atención sobre el alto riesgo que suponen las ciberamenazas dirigidas al sector de la salud. Recuerda para ello los datos de un estudio sobre el coste de una brecha de seguridad realizado por IBM con información de 2024, según el cual el coste medio de los ciberataques exitosos en el sector salud es de casi 8,5 millones de euros.
Desde Secure&IT, una empresa especializada en seguridad de la información, explican que, según los datos que han obtenido, en 2025 hubo 7.979 ciberataques registrados, lo que supuso un crecimiento del 42% respecto al año anterior. De todos ellos, 535 se centraron en el sector salud, cerca de un 7% del total. ENISA lo sitúa como uno de los más atractivos para el ransomware.
Hay poderosas razones para ello. El daño reputacional es inmediato, difícil de esquivar; la información que se maneja es de muy alta sensibilidad; la interrupción de los servicios va mucho más allá de una simple pérdida económica. Y, además, como en muchos otros sectores, la digitalización acelerada de la última década ha expandido la superficie de exposición. Las tecnologías conectadas y la inteligencia artificial están potenciando las capacidades del sector, pero al mismo tiempo lo exponen a nuevos riesgos.
Francisco Valencia, director general de Secure&IT, destaca que “la la IA representa una oportunidad para mejorar la eficiencia y la calidad asistencial en el sector de las ciencias de la salud. Sin embargo, también redefine el panorama de amenazas y exige un cambio de enfoque en materia de ciberseguridad. En este punto, es muy importante para las organizaciones monitorizar sus sistemas de IA. Y en este entorno, donde los datos son críticos y la disponibilidad de los sistemas puede marcar la diferencia entre la normalidad y la crisis, proteger la información es también proteger a los pacientes”.