Las empresas aceleran la profesionalización audiovisual para afrontar el trabajo híbrido
- Tecnologías
El 82% de las organizaciones ya considera el audiovisual parte esencial de su infraestructura TI. Pese a ello, el 78% de las salas sigue funcionando de forma fragmentada. La competitividad empresarial dependerá de ecosistemas AV unificados, inteligentes y accesibles también para las pymes.
El Estudio AV Nacional 2026, presentado por SPC For Business, confirma que el audiovisual corporativo ha entrado en una fase decisiva en España. La investigación, elaborada junto a compañías como TRISON, RICOH, Optimal, Vitelsa, Izertis, Avanzia y DEKOM, revela que el sector vive un punto de inflexión: el audiovisual deja de ser un soporte técnico para convertirse en una infraestructura estratégica que impacta directamente en la productividad, la experiencia del usuario y la imagen corporativa en un entorno híbrido permanente.
Salas fragmentadas y experiencias imprevisibles
Uno de los hallazgos más contundentes del estudio es la falta de cohesión en las salas de reuniones. Aunque el trabajo híbrido está plenamente asentado en Europa, más del 78% de las salas españolas siguen funcionando de forma fragmentada, acumulando dispositivos inconexos y sin un diseño estratégico. Esta realidad genera fricciones constantes: salas que tardan demasiado en arrancar, calidad audiovisual insuficiente, problemas de conectividad y experiencias distintas en cada sede.
La falta de estandarización provoca que hasta el 73% del tiempo inicial de las reuniones se pierda en ajustes técnicos, un lastre que afecta tanto a la eficiencia como a la percepción de profesionalidad.
Más allá de las salas, el estudio destaca la creciente relevancia del puesto individual de trabajo. El escritorio se ha convertido en el espacio audiovisual más utilizado de la organización: allí se realizan el 71% de las reuniones comerciales iniciales y la mayoría de las interacciones internas híbridas. Sin embargo, más del 80% de los empleados no dispone de periféricos profesionales, lo que compromete la calidad de la comunicación y la imagen de la empresa.
La profesionalización del escritorio pasa por cámaras certificadas, audio de calidad, iluminación adecuada y conectividad estable, elementos que conforman el nuevo estándar conocido como “Desktop AV”.
El estudio también analiza el papel de los espacios comunes, que han evolucionado hacia escenarios narrativos capaces de transmitir cultura, valores y nivel de innovación. El 72% de las grandes compañías ya utiliza tecnología audiovisual en estos entornos para reforzar la comunicación interna y la identidad corporativa. La primera impresión es determinante: el 63% de la percepción de profesionalidad de un visitante depende del impacto audiovisual inicial. Aun así, el 52% de los especialistas considera que muchas recepciones siguen infrautilizadas, desaprovechando su potencial estratégico.
Nace el ecosistema AV integrado
El estudio confirma que el audiovisual corporativo ha dejado de ser un conjunto de dispositivos aislados para convertirse en un ecosistema integrado. El 82% de las organizaciones ya considera el AV parte esencial de su infraestructura IT y más del 68% trabaja con estándares replicables en todas sus sedes. Este cambio implica pasar de instalar equipos a diseñar experiencias homogéneas, intuitivas y gobernables, articuladas en cuatro entornos conectados: la sala híbrida, el puesto de trabajo, los espacios comunes y los auditorios híbridos.
El informe apunta a que la inteligencia artificial será el pilar estructural del audiovisual corporativo en los próximos años. La IA permitirá automatizar encuadres, filtrar ruido, optimizar la participación y generar resúmenes y transcripciones de reuniones de forma automática. Las salas evolucionarán hacia espacios autónomos capaces de configurarse solas, reduciendo la fricción al inicio de cada reunión y garantizando experiencias fluidas y consistentes.
El estudio subraya que las pequeñas y medianas empresas aspiran a la misma fiabilidad y profesionalidad que las grandes corporaciones, pero sin la complejidad técnica ni las grandes inversiones. Para ellas, la clave está en soluciones replicables, accesibles y fáciles de gestionar, que permitan ofrecer experiencias audiovisuales de alto nivel sin necesidad de equipos especializados.