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China lleva la nube a los lugares más altos del mundo

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El gobierno del gigante asiático continúa avanzando en su ambicioso proyecto de infraestructura nacional, que incluye la construcción de un gran campus de la nube que se encontrará verdaderamente en las nubes. Ubicado en el Tíbet, este complejo se convertirá en una de las instalaciones de computación construidas a más altitud de todo el mundo.

El gigante asiático se ha embarcado en profundos procesos de transformación con los que pretende dar un nuevo impulso a la economía del país a través de la modernización. Uno de estos planes es el denominado “Belt and Road Initiative”, con el que el gobierno quiere mejorar todo tipo de infraestructuras de comunicaciones internacionales, tanto físicas como digitales, abarcando tierra y mar. Enmarcado en este plan, la administración ha destinado un total de 1.700 millones de dólares para construir un campus de centros de datos de la nube en la ciudad de Lhasa, capital de la Región Autónoma del Tíbet).

Este proyecto supone la construcción de un complejo de 645.000 m2, que en su etapa final contendrá varios edificios con un total de 400.000 m2 destinados a alojar infraestructuras TI, oficinas, etc., todo ello enfocado a los servicios de la nube. Según acaban de informar desde una agencia de noticias china Xinhua, los responsables del proyecto han alcanzado el final de la primera fase de este ambicioso proyecto, que rivalizará con el centro de datos considerado como el más alto del mundo, que se encuentra a 16.500 pies sobre el nivel del mar, en Atacama (Chile).

Ahora que han llegado a este punto del proyecto, los operadores de estas nuevas instalaciones, la compañía de tecnología parcialmente estatal Tibet Ningsuan Technology Group, comenzarán a realizar las primeras operaciones de prueba. Según han dado a conocer recientemente, se espera que en poco tiempo puedan proporcionar servicios, aunque el proyecto continuará durante otros cinco o seis años. La primera fase ha costado alrededor de 400 millones de dólares, y las dos siguientes tendrán un coste de 450 y 900 millones, respectivamente.

Se espera que una vez que se haya completado el proyecto, las instalaciones albergarán unos 70.000 gabinetes de servidores y plataformas de almacenamiento, con los que se podrían conseguir unos ingresos de unos 1.700 millones de dólares al año. Y se prevé que esta infraestructura proporcione beneficios a empresas nacionales que se están expandiendo por todo el mundo, como es el caso de Alibaba, que ya ha firmado un acuerdo con Ningsuan para proporcionar servicios cloud desde este centro de datos, una vez que esté operativo.

En unas declaraciones publicadas hace poco, la compañía señala que “Alibaba Cloud aprovechará sus ventajas tecnológicas en los campos de la computación en la nube, el Big Data y la inteligencia artificial. Tibet Ningsuan Technology aprovechará los recursos de sus clientes, las plataformas de financiación y las operaciones locales en los campos de energía, telecomunicaciones, gobierno local, empresas locales y finanzas”, así como “promover conjuntamente la informatización de mercados específicos y lograr una cooperación de beneficio mutuo”.