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El 60% de las empresas con políticas de teletrabajo tuvieron que modificarlas por la pandemia

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El 68% de las compañías no disponía de una política de teletrabajo como tal cuando irrumpió la pandemia, y del 26% que sí la tenía, prácticamente el 60%, tuvo que modificarla. Es una de las conclusiones de un estudio de KPMG, que analiza cómo ha sido la respuesta de las compañías ante la crisis y sus efectos sobre el empleo.

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Un nuevo estudio de KPMG confirma que la pandemia ha cogido a muchas empresas sin una política de teletrabajo. En concreto, casi un 68% carecía de un plan pero, entre el 26% que lo tenían, el 60%  ha tenido que modificarlo porque posiblemente estaba pensado para otras circunstancias.

Por otro lado, la encuesta revela que las compañías han resultado afectadas de diferente manera en función del nivel de internacionalización del negocio y de los países en los que estaban presentes, debido a las medidas adoptadas por cada uno de ellos. La mayoría reportan haber sufrido un impacto diferenciado en función del país (39%) con una incidencia más aguda en España (22%). Solo un 32% afirma haber sufrido un impacto similar en todos los países, y un 7% que han sido afectadas principalmente en otras regiones distintas a nuestro país.

En lo que respecta a la forma en que se ha gestionado, un 46% ha apostado por una gestión eminentemente local de acuerdo a las medidas y el impacto de la pandemia en las diferentes ubicaciones, mientras un 31% dice haber tomado medidas generales.

Impacto en el empleo y las remuneraciones
El estudio apunta, en virtud de los datos recabados, a que la mitad de las empresas están apostando por preservar el empleo, aunque un 20% se han visto obligadas a aplicar ERTEs ETOP (por causas económicas, técnicas u operativas), un 19% ERTEs por fuerza mayor, y otro 19% ERTEs de reducción de jornada. Además, el 50% de los directivos de las compañías han pagado las retribuciones variables correspondientes a 2019 ya que se correspondían con resultados ya conseguidos en el ejercicio anterior.

De sus respuestas se desprende también que las organizaciones han cancelado proyectos no esenciales (37%), contrataciones y promociones (34%), incrementos salariales (32%) y modificado condiciones de trabajo (27%), anticipado vacaciones (27%), ajustado remuneraciones de consejeros y altos directivos (21%) y cancelado contratos con subcontratistas (18%). Solo un 31% de los encuestados reconocen haber mantenido el negocio ordinario y, por tanto, las remuneraciones de sus empleados.

Un 27% de las compañías que han llevado a cabo ERTEs ha decidido complementar los salarios de sus colaboradores, suponiendo éste un importante esfuerzo para ellas en el contexto actual, que revela su preocupación por mantener el poder adquisitivo de las personas afectadas por ellos. En este sentido, un 36% de las compañías ha complementado el salario en su totalidad.

Para los próximos seis meses existe una gran incertidumbre y casi el 60% de las empresas considera que, durante los próximos seis meses del año, las remuneraciones de consejeros, altos directivos y/o empleados tendrán que bajarse o congelarse. Por el contrario, tan solo el 4% de las compañías considera que las remuneraciones se verán incrementadas en algunos niveles en ese periodo de tiempo.

Según KPMG, “en esta crisis se ha visto la importancia de contar con mecanismos de flexibilidad casi en cualquier política que se defina y, muy especialmente, en la política retributiva de consejeros y otros niveles de las compañías para poder dar respuesta a situaciones extraordinarias como la vivida a raíz de la pandemia del Covid-19”. En este sentido, un 70% de las empresas reporta que su política retributiva, tanto de consejeros como a nivel general, no contempla ningún plan de excepciones, y sólo un 17% afirma tener posibilidad de adaptarla.