Cómo afecta la invasión rusa de Ucrania al sector TI

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Bandera de Ucrania

El ataque de Rusia a Ucrania esta madrugada confirma los peores augurios y llena de incertidumbre los mercados, entre ellos el tecnológico. La posibilidad de que se produzca una escasez de materiales que provoque problemas en las cadenas de suministro o la cada vez más probable ciberguerra son solo algunas consecuencias de la decisión de Vladimir Putin, presidente de Rusia, de invadir Ucrania.

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La incertidumbre ante la invasión de Ucrania por parte de Rusia aumenta. La crisis ha afectado a las bolsas de todo el mundo (el Ibex35 ha abierto esta mañana registrando unas caídas del 4,5%) y el precio del petróleo ya se ha situado por encima de los 100 dólares por barril. El inicio de la guerra ha llenado de incertidumbre los mercados que ven cómo materias primas suministradas tanto por Ucrania como por Rusia pueden desencadenar en una falta de abastecimiento.

Tal y como publica Reuters, por el momento, las grandes empresas de procesadores creen que no se producirá una interrupción ilimitada de la cadena de suministro. ¿Los motivos? Éstas han almacenado materias primas y, en los últimos meses, han diversificado su adquisición. No obstante, algunos de los principales jugadores de la industria se muestran preocupados por el impacto que puedan tener a largo plazo.

Es más, esta crisis ya está afectando a las acciones de las empresas tecnológicas que o bien se abastecen o bien venden a nivel global ante el temor de que la escasez de chips semiconductores se prologue durante un año. Según Techcent, Ucrania suministra más del 90% de neón de grado semiconductor (que se utiliza para la fabricación de chips) a Estados Unidos y el 35% del paladio de Estados Unidos se obtiene de Rusia. Las amenazas de Vladimir Putin, presidente de Rusia, de frenar las exportaciones a Estados Unidos, pueden poner en jaque a la industria.  

Una fuente japonesa de la industria consultada por Reuters recuerda que, aunque los fabricantes de chips no sienten ningún impacto directo, “las empresas que les suministran materiales para la fabricación de semiconductores compran gases, incluidos neón y paladio, son de Rusia y Ucrania.  La disponibilidad de esos materiales ya es escasa, por lo que cualquier presión adicional sobre los suministros podría hacer subir los precios. Eso, a su vez, podría hacer subir los precios de los chips".

Ante la posibilidad de que Rusia frene las exportaciones, Estados Unidos advirtió a la industria de chips que diversifique su cadena de suministro.

Reacción de la industria

Ante este panorama, algunos jugadores como ASML Holding, Samsung Electronics o Intel se encuentran evaluando alternativas al neón; mientras que otros ya comenzaron con la diversificación a raíz de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la pandemia, la disputa diplomática de Japón con Corea del Sur o, en el caso de Rusia y Ucrania, después de que Moscú decidiera anexionarse Crimea en 2014, una decisión que provocó un notable incremento de los precios del neón.

SK Hynix, fabricante de chips de memoria, afirmó la semana pasada que, ante la posibilidad de un conflicto entre Ucrania y Rusia, “había asegurado una gran cantidad” de materiales para chips, por lo que, de momento, “no hay necesidad de preocuparse”.

En el caso de Intel, la multinacional cree que no va a haber un gran impacto; GlobalFoundries no ve un riesgo directo, debido a que “tiene fuentes fuera de Rusia o Ucrania”, al igual que el fabricante de chips de Taiwán United Microelectronics Corp. AE Technology ha asegurado que, en este momento, su suministro de material se mantiene estable. En la misma línea se ha mostrado Unisem, fabricante de chips de Malasia, entre cuyos clientes se encuentra Apple. La firma no prevé impacto en la producción de chips debido a que los materiales que necesitan no provienen de Rusia o Ucrania.

La ciberguerra también ha comenzado

A la preocupación de la invasión de Ucrania, que marca el comienzo de la guerra, se le unen los temores a que ésta se traslade al mundo cibernético.

Ucrania protagonizó el primer gran ataque a un Estado este año (un ciberataque afectó a más 70 sitios web de la Administración central y regional de Ucrania en enero) y parece que éste no va a ser el último. ESET ha advertido que ya se ha encontrado una “pieza de software muy destructiva” en ordenadores de Ucrania, algo que, según las autoridades del país, forma parte de una ola cada vez más intensa de ataques contra el país.

La firma destaca que “un ataque de este tipo consiste en corromper todos los archivos de un sistema, por lo que este no puede arrancar y queda inutilizado. Es diferente a un ransomware, puesto que no existe la posibilidad de recuperar los archivos y su principal función es dejar inutilizados los sistemas atacados sin posibilidad de que puedan ser recuperados”

El objetivo de este malware sería parecido al que provocó el malware NotPetya en junio de 2017, que afectó a muchas empresas y organizaciones principalmente en Ucrania. De hecho, desde hace años el país está siendo objetivo de numerosos ciberataques que han afectado a sectores tan críticos como el energético, con varios ejemplos de ciberataques a plantas generadoras de energía, que llegaron a producir apagones en ciertas regiones del país.

Tampoco debemos olvidar otros ciberataques recientes a Ucrania como el descubierto por Microsoft el pasado mes de enero, y que fue bautizado como WhisperGate. En esa ocasión también se trataba de un malware dirigido a destruir información pero que se hacía pasar por un ransomware, tal y como sucedió con NotPetya.

Ante esta realidad, varios países europeos, entre ellos Lituania, Países Bajos, Polonia, Estonia, Rumanía o Croacia, han enviado expertos en ciberseguridad a Ucrania. Así lo confirma Reuters, que destaca que el objetivo es tratar de defender a las instituciones e infraestructuras críticas ucranianas de ciberataques de probable origen ruso, que se vienen produciendo desde hace días.