“Hay que invertir en la fuerza laboral para sacar el máximo partido de la IA", Adolfo Pellicer, Workday

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Workday celebra su décimo aniversario en nuestro país, y lo hace presentando los datos de un informe, "Más allá de la productividad: medir el valor real de la IA", que muestra que más de la mitad de los usuarios españoles ahorra, gracias a la inteligencia artificial, entre 1 y 3 horas semanales, si bien deja claro que, según los encuestados, casi el 40% del tiempo ahorrado mediante la IA se dedica a revisar y corregir los resultados que esta proporciona.

Miguel A. Gómez

De hecho, desde Workday hacen especial hincapié en el concepto del valor neto de la IA, obtenido de restar del tiempo ahorrado en las tareas semanales, el empleado en revisar y repasar estos resultados.

Tal y como explicaba su máximo responsable en nuestro país, Adolfo Pellicer, “Workday está en una posición diferencial para asumir los retos a los que se enfrentan las organizaciones” en torno a la inteligencia artificial, a la vez que recordaba que cuando hablamos de algoritmos de IA, “el elemento diferenciador es la calidad del dato”.

Volviendo a los datos del estudio, España presenta algunas diferencias frente a los datos globales, si bien el más significativo es que mientras que a nivel global el uso diario de la IA asciende al 46% de los encuestados, en nuestro país solo alcanza el 28%, lo que no reduce la percepción del incremento de la productividad que, a nivel global, se eleva al 77%, frente al 74% a nivel local.

En cuanto a los ahorros de tiempo, mientras que en el caso español el 58% de los encuestados lo sitúa entre 1 y 3 horas semanales, el porcentaje mayor en los datos globales se sitúa entre 1 y 7 horas semanales. Eso sí, si ponemos el foco en el coste del retrabajo por la revisión de los resultados ofrecidos por la IA, este se eleva a 4 horas semanales en el caso global y solo entre 30 y 60 minutos en el caso de los datos de nuestro país.

Igualmente, el informe pone el foco en la formación para el uso de la IA y la brecha entre empleados y líderes. En el caso de los datos globales, el porcentaje se sitúa en el 60% de los líderes y el 51% de los empleados; en el caso español, se eleva al 68% de los líderes y el 53% de los empleados.

Para Adolfo Pellicer, es esencial “poner en manos de los empleados las herramientas que les permitan maximizar el valor neto de la IA”, y recordaba que “la formación es fundamental para incrementar este valor neto: tenemos que invertir en la fuerza laboral para sacar el mayor partido de la inteligencia artificial”.

Asimismo, este responsable ponía en valor la visión de Workday con la IA, y es que, según explicaba, “adoptar la IA sin perder la calidad, el criterio humano y el compromiso con las personas el es foco adecuado”, porque “el éxito de la inteligencia artificial depende de la inteligencia humana”.

Tal y como se muestra en el informe presentado, el factor que ayuda a conseguir mejores resultados a las compañías es, además de implementar la IA, reinvertir el tiempo ganado en su personal: “gracias al desarrollo de nuevas capacidades, la evolución de los roles y la modernización de los procesos de trabajo, estas organizaciones consiguen convertir la eficiencia en un impacto real y sostenible para el negocio”.

En cualquier caso, aunque la mayoría de las organizaciones coincide en que los beneficios de la IA deberían repercutir en los empleados, hoy la reinversión sigue orientándose hacia otros ámbitos. Es más probable que las empresas destinen los ahorros generados por la IA a tecnología (39%) que al desarrollo de los empleados (30%). Y, en lugar de aprovechar el tiempo ahorrado para desarrollar habilidades, muchas simplemente aumentan la carga de trabajo (32%), dejando a los empleados que se las arreglen solos con la IA.

Sin embargo, los empleados con experiencias positivas con la IA tienen muchas más probabilidades de utilizar el tiempo ahorrado para aumentar el valor de su trabajo —mediante un análisis más profundo, una toma de decisiones más sólida y un pensamiento estratégico— (57%), en lugar de limitarse a asumir más tareas.