El retail enfrenta seis retos tecnológicos clave para una transformación integrada

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Ante la complejidad de los canales comerciales, el sector debe garantizar que tiendas, e-commerce, almacenes, datos de clientes y sistemas de gestión operen de manera conectada, superando la fragmentación para responder a las demandas de los consumidores y al avance de tecnologías como la IA.

El sector del retail se enfrenta a un desafío fundamental: lograr que todos sus elementos —tiendas físicas, comercio electrónico, almacenes, datos de clientes y sistemas de gestión— funcionen de manera integrada y coordinada. Según Aritz Sánchez, Manager de la división de Retail de ARBENTIA, la expansión de los canales digitales, las nuevas expectativas de los consumidores y el avance de la inteligencia artificial exigen revisar procesos que, hasta ahora, operaban de forma independiente. "La disponibilidad de productos, la capacidad de anticipar la demanda o la agilidad para responder a cambios dependen, cada vez más, de la calidad y la conexión de los datos", señala.

En este contexto, ARBENTIA, consultora especializada en tecnología, ha identificado seis grandes retos tecnológicos que están redefiniendo la transformación del retail:

1. De la omnicanalidad al comercio unificado

Los consumidores ya no distinguen entre canales: pueden consultar un producto online, comprarlo en una tienda física, recogerlo en otro establecimiento y devolverlo a través de un canal distinto. Sin embargo, detrás de esta experiencia fluida suelen coexistir sistemas separados para tiendas, e-commerce, almacenes o marketplaces. El reto consiste en adoptar una visión unificada de inventario, pedidos y clientes, lo que permite:

-     Conocer la disponibilidad real de cada producto.
-     Reducir desincronizaciones entre canales.
-     Habilitar modelos como click & collect, devoluciones cruzadas o preparación de pedidos desde tienda sin procesos paralelos.

 

2. Transformar el stock en información en tiempo real

En un entorno de márgenes ajustados, tanto la falta como el exceso de inventario tienen un impacto directo en el negocio. Por ello, contar con visibilidad en tiempo real de lo que ocurre en tiendas y almacenes se ha convertido en una capacidad crítica. La combinación de analítica avanzada, movilidad, automatización, IoT y tecnologías de identificación permite:

-     Mejorar la trazabilidad de los productos.
-     Avanzar hacia una reposición más proactiva.
-     En sectores como la moda, controlar referencias por talla y color.
-     En alimentación, gestionar factores como la alta rotación, las caducidades o la trazabilidad del producto.

 

3. Aplicar la inteligencia artificial a procesos concretos

La IA está dejando atrás la fase experimental para integrarse en tareas cotidianas del sector. Su impacto abarca desde la predicción de la demanda y la recomendación de productos hasta la detección de anomalías, la automatización de pedidos o la asistencia a empleados. Algunos ejemplos:

-     En tienda: asistentes que recomiendan productos complementarios basados en el historial del cliente o facilitan información al vendedor durante la interacción.
-     En operaciones: detección de comportamientos anómalos en el stock o automatización de la captura de pedidos recibidos por correo electrónico.
-     En atención al cliente: resumen de interacciones, análisis del sentimiento del consumidor o sugerencia de respuestas.

Sin embargo, su eficacia depende de datos fiables y procesos conectados.

 

4. Personalizar la experiencia del cliente con datos integrados

La personalización está evolucionando: ya no basta con segmentar a los clientes por características generales o enviar promociones basadas solo en compras anteriores. El objetivo es construir una visión completa del consumidor a partir de sus interacciones y utilizar esa información para adaptar recomendaciones, comunicaciones, promociones y servicio. Para lograrlo, es necesario:

-     Conectar datos procedentes de tienda, comercio electrónico, atención al cliente y otros puntos de contacto.
-     Emplear analítica e IA para detectar patrones de comportamiento y transformar esa información en acciones más relevantes.

 

5. Modernizar sistemas sin comprometer la operativa

Gran parte del sector sigue dependiendo de tecnologías legacy que, con el tiempo, han acumulado procesos y desarrollos. El problema surge cuando estos entornos dificultan la integración con nuevos canales, aplicaciones móviles, herramientas de análisis o soluciones de IA. La solución pasa por adoptar modelos de modernización progresiva, en los que:

-     Se mantiene un núcleo común.
-     Se incorporan nuevas capacidades por fases.
-     Se priorizan los procesos con mayor impacto.
-     Se evitan proyectos de transformación que exijan sustituir toda la infraestructura tecnológica de golpe.

 

6. Integrar ciberseguridad y talento en la transformación

Cuanto más conectado está el retail, mayor es su superficie de exposición. Tiendas, almacenes, dispositivos móviles, plataformas digitales, información de clientes y aplicaciones cloud forman un ecosistema que debe proteger identidades, accesos y datos. Por ello, la ciberseguridad debe incorporarse desde el diseño de los procesos, no como una capa posterior. Además, la adopción de nuevas tecnologías solo genera retorno cuando los empleados saben utilizarlas e integrarlas en su trabajo diario. Así, la formación y la gestión del cambio se convierten en elementos tan importantes como la propia implantación tecnológica.

Estos retos reflejan una tendencia clara: el futuro del retail no consiste en acumular herramientas independientes, sino en lograr que toda la cadena de valor pueda compartir información y operar sobre una misma realidad.