“El IoT se ha convertido en el centro de operaciones de la empresa moderna”, Iván Gento, Synology

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Ivan Gento - Synology - 720

En esta entrevista, Iván Gento Pariente, Marketing Manager en Synology, nos habla sobre cómo se están modernizando los ecosistemas tecnológicos basados en el concepto de Internet of Things, combinando las ventajas de las infraestructuras edge y la nube, y aplicando tecnologías como la inteligencia artificial para conformar entornos IoT cada vez más inteligentes, que a su vez deben ser protegidos adecuadamente con enfoques de confianza zero y seguridad por diseño.

En los últimos años el concepto de Internet of Things ha encontrado casos de uso en sectores como Industria, Logística o Utilities, y en ámbitos como los edificios y oficinas inteligentes. ¿Qué aportan las tecnologías IoT a estos entornos y cómo han evolucionado en los últimos años?

Desde nuestra perspectiva, el IoT se ha convertido en el centro de operaciones de la empresa moderna. Este aporta una capacidad de respuesta en tiempo real y permite pasar de una gestión reactiva a una gestión predictiva, anticipando fallos en cadenas de montaje y optimizando la gestión operativa.

En cuanto a su evolución, destaca la transición de un modelo basado en la nube a un modelo en el edge para centralizar el control de los datos que se generan. En entornos como la industria, la logística o los edificios inteligentes, lo crítico es saber dónde se almacena la información, quién accede a ella y cómo se protege.

En Synology no fabricamos dispositivos IoT, pero sí trabajamos en la capa de seguridad en el edge para los datos que se procesan desde el IoT. Sobre todo, al multiplicar exponencialmente la cantidad de dispositivos conectados, enviar todos esos terabytes de datos a la nube pública se ha vuelto ineficiente por cuestiones de latencia, coste y ciberseguridad; y es ahí donde nuestra infraestructura local marca la diferencia.

 

¿Qué tecnologías de conectividad se emplean actualmente en los dispositivos IoT? ¿En qué casos de uso son más adecuadas unas frente a otras?

En el propio ecosistema IoT no existe una única tecnología de conectividad, sino que va a depender mucho de las necesidades de ese IoT en cuanto a volumen de datos, distancia de transmisión y consumo energético para determinar la tecnología de conectividad adecuada: desde redes 5G, Wi-Fi 6 o Ethernet, que son ideales para la transmisión de datos, como por ejemplo una cámara de vigilancia doméstica; a redes de largo alcance como LPWAN o NB-IoT, entre otras, que permiten enviar paquetes de datos pequeños a distancia sin un gran consumo; e incluso tecnologías de corto alcance como BLE o Zigbee, que se utilizan para redes de bajo consumo como un edificio u oficina.

La clave está en que, ya sea una red 5G, BLE o LPWAN, la información debe aterrizar en un servidor local, como nuestros NAS o NVR para videovigilancia, que actúe como hub central o centro de almacenamiento en el edge. Ahí es donde todos estos datos se unifican, cobran sentido y se protegen frente a posibles ciberataques.

 

¿Qué mejoras aportan las infraestructuras edge a los despliegues IoT, a nivel de rendimiento, almacenamiento de datos, velocidad de acceso y gestión de dispositivos de red? ¿Qué desafíos plantean estas arquitecturas?

Para que los proyectos IoT sean viables es obligatorio apostar por infraestructuras edge, ya que aportan una latencia prácticamente cero. Por ejemplo, una cámara de producción que detecta una anomalía y debe detener una cadena de montaje requiere de una respuesta prácticamente inmediata para evitar un problema mayor.

Por otro lado, el edge aporta una mayor eficiencia y soberanía. El IoT es un animal de gran consumo de datos, por lo que una gestión en la nube dispararía los costes a largo plazo, terminando por ser insostenible. Finalmente, el hecho de disponer de un dispositivo edge para la gestión en local no solo reduce los riesgos en ciberseguridad, sino que también reduce la complejidad de la red.

El reto principal para el Edge, a día de hoy, es la valoración sobre el coste de implementación inicial y la inversión a largo plazo. Una implementación IoT basada en nube tiene unos costes iniciales bajos, pero los costes a largo plazo son insostenibles, mientras que las implementaciones en edge requieren de una inversión inicial superior, aunque con un largo plazo más económico y soberano, sin la dependencia de terceros.

 

¿Con qué tecnologías y casos de uso de IoT trabajan en Synology y en qué sectores están viendo una mayor demanda?

Nuestro papel se centra en la gestión y protección de datos generados por entornos IoT desde el edge. Principalmente en videovigilancia IP, almacenamiento en sedes distribuidas y protección de información en entornos industriales o logísticos. También estamos reforzando la capa de red para segmentar dispositivos y mejorar la seguridad.

Uno de los casos de uso más reconocibles es el reconocimiento de matrículas en barreras, puertas y alarmas, o el análisis de control de aforos, donde nuestros sistemas de almacenamiento y NVR son capaces de analizar información y proveer respuestas automatizadas a la par que almacenan los datos.

Vemos especial demanda en industria, retail, educación y sector público, donde la continuidad operativa y la protección del dato son prioritarias

 

La ciberseguridad es una de las principales preocupaciones a la hora de diseñar un entorno IoT. ¿Cómo aborda Synology esta cuestión en sus soluciones enfocadas a IoT?

La verdad es que el eslabón más débil suelen ser dispositivos que a menudo tienen contraseñas por defecto o sistemas conectados que rara vez se actualizan. En este sentido, desde Synology trabajamos en la fortaleza de nuestros dispositivos y en crear entornos seguros. Nuestros NAS y NVR actúan como barrera al solo poder comunicarse a través de la red local. DSM incorpora reglas de cortafuegos estrictas y bloqueo de IPs sospechosas, así como soporte para VLANs para aislar el riesgo lo más rápido posible.

Nuestro enfoque es asumir que el entorno IoT es hostil. Por eso, las soluciones de Synology están diseñadas bajo el modelo de confianza zero (Zero Trust), asegurando que el dato nazca, viaje y se almacene cifrado, y que siempre exista una copia inmutable a prueba de secuestros con carpetas WORM o snapshots inmutables entre otros.

 

¿Qué papel juega la inteligencia artificial en los entornos y dispositivos IoT modernos? ¿Qué mejoras aportan conceptos como la IA federada a los despliegues de IoT, frente a arquitecturas de IA centralizadas?

La IA ha cambiado la forma en la que el IoT interactúa con la información. Antes, el IoT se dedicaba únicamente a recopilar datos para que una persona los analizara, mientras que con la IA los dispositivos no solo acumulan datos, sino que pueden tomar o ayudar a tomar decisiones basadas en los datos, reduciendo el tiempo de acción y el error humano. La IA federada es una forma inteligente de deslocalización de los datos, y eso es siempre una buena noticia en cuanto a gestión de la información, ya que centralizar datos en un solo punto es insostenible por costes, lentitud y riesgos de seguridad. Una de las claves del IoT es la inmediata capacidad de respuesta; para ello, es necesario disponer de una latencia prácticamente cero para tomar decisiones rápidas. Una de las grandes ventajas es el ahorro, ya sea en el ancho de banda o en la propia transferencia de datos. Mantener la IA en el edge y hacer backups centralizados es una práctica muy común y de las más eficientes en el mercado enterprise a día de hoy.

 

¿Qué tendencias prevén en Synology que impactarán en el ámbito IoT en el futuro cercano?

Una de ellas es la que venimos comentando: la hiperconvergencia en el edge, donde existirán plataformas en la que se integren todos los elementos necesarios tanto de almacenamiento como de gestion de red. Estas plataformas integrales ofrecerán una compatibilidad superior a la adquisición de herramientas para el IoT individualizadas, mejorando no solo la eficiencia y facilidad para la gestion, sino también aportando una capa de seguridad de datos mucho mas potente. Por otro lado, estamos viendo una clara apuesta por arquitecturas híbridas que combinan almacenamiento local y servicios en la nube, con mayor foco en control y soberanía del dato. Al mismo tiempo, la ciberseguridad y la resiliencia están ganando peso, con más interés en segmentación de red, copias inmutables y recuperación ante desastres. La prioridad ya no es solo conectar, sino operar con garantías.