Las empresas españolas aceleran una adopción práctica de la IA
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La digitalización gana peso en la agenda empresarial. El 47% de las compañías en España ya utiliza IA generativa, aunque la adopción avanza a ritmos distintos según el tamaño de la empresa. El coste, la integración y el retorno siguen siendo las principales barreras.
Las empresas españolas están incorporando la tecnología en sus estrategias de negocio con un enfoque cada vez más pragmático, especialmente en lo que respecta a la inteligencia artificial. Según el ‘Amex European Business Barometer’, de American Express, el 47% de las compañías españolas ya ha implementado soluciones de IA generativa, aunque la adopción varía significativamente entre grandes empresas y pymes.
El estudio muestra cómo la digitalización continúa ganando impulso a medida que las organizaciones responden a nuevas expectativas de los clientes. Más allá de entender la IA como una transformación tecnológica, las compañías están evaluando cómo estas herramientas pueden reforzar su competitividad, mejorar la relación con sus clientes y generar valor tangible.
La IA avanza con un enfoque centrado en el negocio
Para muchas empresas, la digitalización se ha convertido en una vía para mejorar operaciones, fortalecer la relación con los clientes y adaptarse a un mercado más exigente. En este contexto, la IA se percibe como parte de una transformación empresarial más amplia, vinculada a la experiencia de cliente, la eficiencia y la capacidad de adaptación.
Sin embargo, la adopción no avanza al mismo ritmo en todo el tejido empresarial. Las grandes compañías lideran la implementación, mientras que las pymes avanzan de forma más gradual, reflejando diferencias en recursos, capacidades y velocidad de ejecución.
El estudio apunta a un enfoque cada vez más práctico hacia la IA. Las empresas no solo analizan el potencial de estas tecnologías, sino también qué necesitan para implementarlas de forma eficaz. Entre las principales barreras identificadas destacan el coste, la integración con sistemas existentes y la incertidumbre sobre el retorno de la inversión.
Esto indica que la prioridad no es simplemente adoptar IA, sino hacerlo de forma útil, medible y alineada con las necesidades del negocio.
“Estamos viendo un cambio claro en cómo las empresas entienden la experiencia de cliente: se ha convertido en un factor clave de competitividad”, señala Julia López, vicepresidenta y directora general del área de Establecimientos de American Express para Europa continental. “La experiencia de pago, la capacidad de atender a un cliente internacional y el uso de la tecnología son elementos diferenciadores clave para generar confianza e impulsar el crecimiento”.
El papel de la IA se enmarca en una transformación más amplia identificada por el barómetro. Junto con la adopción tecnológica, las empresas españolas están redefiniendo la experiencia de pago, su capacidad para atender a un cliente internacional, su estrategia ante el crecimiento del turismo y la digitalización como prioridad transversal.
Estas tendencias muestran cómo las compañías están evolucionando su relación con los clientes, poniendo un mayor énfasis en la experiencia de usuario, la internacionalización y la tecnología como motores de competitividad.