“IoT es la base sobre la que se construyen organizaciones más sostenibles, resilientes y competitivas”, Óscar Garrido, Schneider Electric

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Oscar Garrido - Schneider Electric - 720

Óscar Garrido, Business development Iberian Industry Director de Schneider Electric, nos habla en esta entrevista sobre cómo está evolucionando tecnológicamente el concepto de Internet of Things, proporcionando a empresas de diferentes sectores nuevas herramientas para ser más sostenibles, resilientes y competitivas, y profundiza en el potencial que tienen los nuevos avances en IA para construir entornos IoT más inteligentes.

En los últimos años el concepto de Internet of Things ha encontrado casos de uso en sectores como Industria, Logística o Utilities, y en ámbitos como los edificios y oficinas inteligentes. ¿Qué aportan las tecnologías IoT a estos entornos y cómo han evolucionado en los últimos años?

El IoT se ha consolidado ya como la base para hacer visible lo invisible en fábricas, edificios y redes. Permite monitorizar en tiempo real el estado de los activos, de los consumos energéticos y de las condiciones ambientales, anticipar incidencias antes de que se produzcan y automatizar decisiones basadas en datos. Esta transición desde la supervisión básica hacia una monitorización avanzada está redefiniendo la competitividad industrial y la gestión de los activos inmobiliarios.

En la industria, el IoT ya no se limita a conectar sensores, sino que habilita el mantenimiento predictivo, los gemelos digitales y una optimización energética en tiempo real. Sin embargo, el ritmo de adopción todavía es desigual. En España, solo el 11,4% de las empresas industriales emplean IA, según el Observatorio ONTSI, lo que demuestra que aún existe margen significativo para acelerar la digitalización

La clave no está únicamente en implementar esta tecnología, sino en integrarla sobre infraestructuras existentes, muchas veces heredadas, garantizando la interoperabilidad y la gobernanza del dato.

En edificios, la narrativa es igualmente estratégica. El 80% de los edificios que existirán en 2050 ya están construidos, por lo que la modernización es imprescindible si queremos cumplir los objetivos de sostenibilidad, y ser además más eficientes en las operaciones de cualquier entorno edificado. Los sensores IoT permiten mejorar la calidad del aire interior, optimizar la ocupación de espacios y reducir el consumo energético mediante integración con los sistemas de gestión de edificios (BMS). Esto no solo mejora la eficiencia y reduce emisiones, sino que incrementa el valor del activo y el bienestar de los ocupantes.

 

¿Qué mejoras aportan las infraestructuras edge a los despliegues IoT, a nivel de rendimiento, almacenamiento de datos, velocidad de acceso y gestión de dispositivos de red? ¿Qué desafíos plantean estas arquitecturas?

El edge computing representa la evolución natural del IoT industrial y de edificios. Permite procesar datos localmente, en el borde de la red, reduciendo la latencia y garantizando la toma de decisiones en tiempo real, algo crítico tanto en líneas de producción como en infraestructuras críticas o edificios con sistemas automatizados

Además, facilita arquitecturas híbridas que combinan procesamiento local y cloud, permitiendo una gestión más segura y eficiente de grandes volúmenes de información. Esta combinación es especialmente interesante en entornos industriales donde la continuidad operativa no puede depender exclusivamente de la conectividad externa.

El reto, sin embargo, está en la complejidad. Más nodos distribuidos implican una mayor superficie de ataque y mayor exigencia en términos de gestión remota, actualización de firmware y cumplimiento normativo. En este sentido, la directiva NIS2 eleva de forma significativa los requisitos de ciberseguridad en sectores críticos como el manufacturero, obligando a reforzar segmentación de redes OT, detección temprana y planes de respuesta ante incidentes. El edge aporta resiliencia, pero exige una estrategia sólida de ciberseguridad y gobernanza.

 

¿Con qué tecnologías y casos de uso de IoT trabajan en Schneider Electric y en qué sectores están viendo una mayor demanda?

En Schneider Electric apostamos por una arquitectura IoT abierta, interoperable y escalable, basada en la convergencia entre productos conectados, control en el edge y aplicaciones analíticas avanzadas. Nuestro enfoque se apoya en plataformas abiertas que permiten integrar dispositivos de múltiples fabricantes, garantizando interoperabilidad.

En la industria, estamos desarrollando proyectos que combinan sensores IoT, analítica avanzada y cloud híbrido para optimizar rendimiento energético, reducir emisiones y habilitar mantenimiento predictivo.

En edificios, cada vez más, los propietarios buscan datos prácticos que les permitan optimizar la asignación de espacios, mejorar la calidad ambiental y cumplir con estándares de edificios como LEED. La tecnología de detección IoT inalámbrica simplifica la instalación, especialmente en proyectos de modernización, minimizando el coste total de propiedad y permitiendo una monitorización en tiempo real 24/7.

Sectores como industria, edificios comerciales, data centers y utilities lideran actualmente la adopción, impulsados por la necesidad de eficiencia energética, resiliencia operativa y cumplimiento de los objetivos ESG.

 

La ciberseguridad es una de las principales preocupaciones a la hora de diseñar un entorno IoT. ¿Cómo ayuda la industria a proteger este tipo de despliegues para evitar la ruptura del perímetro?

Como decía, la conectividad masiva que habilita el IoT implica también un incremento potencial de vulnerabilidades si no se implementan medidas robustas de seguridad. Por eso, en entornos industriales y de edificios, la ciberseguridad ya no es una capa adicional, sino un componente transversal desde el diseño.

En Schneider Electric hemos reforzado nuestras soluciones con capacidades de detección temprana, segmentación de redes y cumplimiento normativo para anticiparnos a requisitos como los establecidos por la NIS2. Esto implica integrar cifrado, autenticación fuerte, gestión de vulnerabilidades y actualización continua, además de proteger específicamente los entornos OT, que históricamente no estaban diseñados para estar conectados. El objetivo no es solo evitar incidentes, sino construir una auténtica resiliencia digital, garantizando continuidad operativa incluso ante amenazas sofisticadas.

 

¿Qué papel juega la inteligencia artificial en los entornos y dispositivos IoT modernos? ¿Qué mejoras aportan conceptos como la IA federada a los despliegues de IoT, frente a arquitecturas de IA centralizadas?

La inteligencia artificial es el catalizador que convierte los datos IoT en valor accionable. Permite analizar información procedente de cientos de sensores, detectar patrones invisibles al ojo humano y predecir fallos antes de que se materialicen.

En las fábricas, esto permite reducir los tiempos de inactividad y optimizar la energía. En edificios, se traduce en ajustes automáticos de climatización, iluminación o ventilación en función de la ocupación y las condiciones ambientales.

La convergencia entre IoT, IA y edge será determinante en los próximos años. Permitirá dispositivos más autónomos, decisiones más rápidas y sistemas más resilientes. Además, enfoques distribuidos como el aprendizaje federado encajan especialmente bien en entornos IoT, ya que permiten entrenar modelos sin centralizar todos los datos, reforzando la privacidad, la eficiencia y cumplimiento normativo en entornos europeos cada vez más regulados.

 

¿Qué tendencias prevén en Schneider Electric que impactarán en el ámbito IoT en el futuro cercano?

En el corto y medio plazo veremos una aceleración clara de la convergencia entre IoT, inteligencia artificial, edge Computing y 5G, que permitirá automatización avanzada y decisiones cada vez más autónomas. Los gemelos digitales tendrán un papel creciente en la simulación y optimización de procesos industriales y edificios completos.

Asimismo, la presión de las normativas en ciberseguridad y sostenibilidad actuará como acelerador. La necesidad de modernizar edificios existentes para cumplir objetivos climáticos será una de las grandes palancas de inversión.

Y, en industria, el foco estará en pasar de proyectos aislados a estrategias integrales basadas en gobernanza del dato, interoperabilidad y plataformas abiertas.

Lo que está claro es que el IoT ya es la base sobre la que se construyen organizaciones más sostenibles, resilientes y competitivas.