Claves para que las cadenas de suministro resistan una crisis similar a la actual

  • Estrategias digitales

Good-Better-Best

Las empresas están recuperándose del impacto de la pandemia en sus cadenas de suministro y muy pocas resistirían el envite de otra crisis similar. Su objetivo ahora es dotarlas de resiliencia para lo que necesitan reforzar aspectos como la planificación frente a imprevistos y la diversificación de proveedores, centros de productividad y opciones de transporte. Son solo dos de las siete claves que ha identificado Capgemini.

Recomendados: 

Monitorizando la experiencia de usuario en soluciones SaaS y serverless con Dynatrace Webinar

Dynatrace, de DevOps a NoOps Webinar

Por qué adoptar una infraestructura inteligente en la atención médica Leer

Ocho de cada diez empresas reconocen que sus cadenas de suministro se han visto perjudicadas por la crisis provocada por la pandemia y una amplia mayoría ha experimentado dificultades en todos los aspectos de su operativa. Estos datos se recogen en un estudio de Capgemini que asegura que el número de empresas capaces de resistir otra crisis es reducido.

Los autores aseguran que nada menos que el 55% de las organizaciones ha tardado entre tres y seis meses en recuperarse de las disrupciones sufridas en la cadena de suministro este año, mientras que un 13% prevé que tardará entre seis meses y un año en conseguirlo. “Inevitablemente, ello implica que son pocas las compañías que están listas para cualquier posible disrupción adicional que pueda deparar el futuro”, asegura el estudio.

Capgemini subraya en este documento que para lidiar con una crisis similar en el futuro, las empresas deben centrarse en siete capacidades clave que les permitirán ser resilientes ante estas situaciones aunque, a día de hoy, no llega al 4% las compañías que muestran un sólido desempeño en todos estos ámbitos:

- Planificación frente a imprevistos: capacidad para anticiparse a las crisis y ejecutar simulacros para mejorar la respuesta ante estas

- Localización: priorizar la localización y la regionalización de la base de proveedores y de las actividades de producción

- Diversificación: impulsar la diversificación de la base de proveedores, de los centros de producción y de las opciones de transporte

- Sostenibilidad: potenciarla sostenibilidad en la cadena de suministro para capear las perturbaciones en los planos medioambiental y normativo y satisfacer las cambiantes expectativas de los clientes

- Agilidad: promover la flexibilidad en los procesos de producción y de toma de decisiones y mostrar agilidad a la hora de efectuar la transición hacia nuevos modelos de negocio

- Transparencia en los costes en toda la cadena de suministro: contabilización de los costes con una panorámica clara de los riesgos asociados a las estrategias de bajo coste

- Visibilidad: hacer hincapié en el intercambio de datos con los socios y disponer de una visibilidad absoluta sobre la red de suministro

Los datos del Instituto de Investigación de la firma indican que una proporción considerable de las empresas está adoptando las medidas necesarias para desarrollar capacidades en torno a los tres primeros aspectos, y un 84% menciona la mejora en el grado de preparación para afrontar crisis como una prioridad tras la pandemia. Además, el 65% está invirtiendo de forma activa en localizar o regionalizar su base manufacturera y de proveedores para reducir el riesgo y estar más cerca de sus clientes. La diversificación de la cadena de suministro también constituye una de las prioridades: el 68% de las compañías está invirtiendo en diversificar su base de proveedores y el 62%, en diversificar su base manufacturera.

Sin embargo, Capgemini identificó que tan solo un pequeño porcentaje dispone de una cadena de suministro con los niveles necesarios de agilidad (21%), optimización de los costes en toda la cadena (20%) y visibilidad (9%). Sus expertos consideran que “incrementar la resiliencia en una gama de productos completa es caro, lleva tiempo y, a menudo, resulta inviable. En su lugar, las empresas deberían identificar las áreas en las que desarrollar la resiliencia resulte fundamental y establecer un objetivo final que contemple el desarrollo de una mentalidad resiliente a lo largo de todo el ciclo de vida del producto”.