Solo el 25% de las empresas logra un impacto transformador con la IA pese a las inversiones récord

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empresa IA analitica Pixabay

La inteligencia artificial ya no es un reto tecnológico, sino un desafío de rediseño empresarial, aunque solo una minoría está obteniendo beneficios significativos. Las compañías que más avanzan son las que han construido su modelo operativo alrededor de la IA desde el principio.

La adopción de la inteligencia artificial avanza a gran velocidad. El 82% de los responsables de decisión ya utiliza IA semanalmente, según el informe “The AI-First Operating System: A Blueprint for Operating and Business Model Innovation” , elaborado por Kearney y el Foro Económico Mundial. Sin embargo, pese a que la inversión mundial superó los 250.000 millones de dólares en 2025, solo el 25% de las empresas afirma haber logrado un impacto empresarial significativo.

Las empresas que obtienen mayor retorno son aquellas que rediseñan su operativa en torno a la IA, en lugar de añadirla como una capa sobre procesos existentes.

 

Las empresas AI-First

Las organizaciones que integran la IA en el núcleo de su modelo operativo están logrando ciclos de innovación mucho más rápidos, capacidad de crecer con equipos más reducidos y nuevos productos basados en sistemas de aprendizaje continuo.

Los resultados tempranos son contundentes, con procesos que pasan de 28 días a 2,8 horas en seguros comerciales, empresas nativas en IA que alcanzan 100 millones de dólares de ingresos recurrentes en meses, y sistemas que identifican candidatos para nuevos medicamentos en 2,5 días.

El informe define un Sistema Operativo AI-First sustentado en cinco pilares:

1.     Situar la inteligencia en el centro del negocio. Mejorar decisiones, acelerar aprendizaje y optimizar continuamente cómo se realiza el trabajo.

2.     Construir una base tecnológica adaptable. Infraestructuras flexibles capaces de evolucionar al ritmo de la IA, sin depender de un único proveedor.

3.     Rediseñar operaciones en torno a la inteligencia. Replantear procesos completos, no añadir IA a procesos heredados.

4.     Replantear la colaboración entre personas e IA. La IA asume tareas rutinarias; las personas se centran en creatividad, supervisión y resolución de problemas.

5.     Crear nuevas formas de generar valor. Nuevas ofertas, mejor experiencia de cliente y vías de crecimiento basadas en IA.

En conjunto, estos pilares representan una evolución hacia un modelo completamente nuevo de cómo operan, compiten y crecen las organizaciones.

José Cantera, socio y responsable de IA en Kearney, advierte que el desafío ya no es usar herramientas como ChatGPT, Claude, Gemini o Copilot, sino rediseñar procesos completos y codificar el conocimiento de la organización para entrenar agentes de IA. “La verdadera oportunidad está en conseguir que la IA deje de automatizar tareas aisladas y pase a operar procesos completos”, explica Cantera. Solo entonces se produce un impacto significativo en productividad y resultados.