La dark web atrae a jóvenes desempleados
- Seguridad
Un informe de Kaspersky revela que las ofertas y currículums publicados en foros clandestinos se duplicaron entre 2023 y 2024. El mercado laboral criminal incorpora cada vez más perfiles jóvenes, incluso menores de edad, impulsados por despidos globales y falsas promesas de ingresos rápidos.
Kaspersky Digital Footprint Intelligence ha publicado el informe “Inside the dark web job market: Their talent, our threat”, que revela que el volumen de ofertas y currículums publicados en foros de la dark web se duplicó entre el primer trimestre de 2023 y el de 2024, manteniéndose en niveles similares durante 2025. Lo más llamativo es que la edad media de los aspirantes es de solo 24 años, con una presencia creciente de menores de edad atraídos por promesas de dinero rápido y anonimato.
La precariedad empuja hacia el delito
En 2025, los candidatos superaron a las vacantes en una proporción del 55% frente al 45%, impulsados por despidos globales y la llegada masiva de perfiles jóvenes sin experiencia laboral.
Aunque algunas ofertas corresponden a trabajos legítimos, la mayoría están vinculadas a actividades delictivas como desarrolladores (17%), para la creación de herramientas de ataque; penetration testers (12%), para la detección de fallos en redes; blanqueo de dinero (11%); carders (6%), encargados del robo y explotación de datos de pago; y traffers (5%), para la generación de tráfico hacia webs de phishing o descargas infectadas.
El informe muestra que el 69% de los candidatos no especifica área de interés, lo que evidencia su disposición a asumir cualquier tarea remunerada, desde programación hasta estafas complejas. Mientras que las mujeres suelen optar por roles de soporte o asistencia técnica, los hombres se inclinan por puestos técnicos o vinculados al fraude financiero.
Las expectativas salariales varían según la especialización. Los que más cobran son los ingenieros de reverso, cuyos salarios se estiman en más de 5.000 dólares mensuales. Les siguen los penetration testers (4.000 dólares), y los desarrolladores (2.000 dólares). Por su parte, los blanqueadores cobran el 20% del botín, los carders el 30% y los traffers el 50%. Estas cifras reflejan la profesionalización del ecosistema criminal.
Kaspersky alerta asimismo de un aumento de ataques dirigidos a jóvenes mediante falsas VPN, que se presentan como herramientas de privacidad pero instalan malware o captan talento para actividades ilícitas.
“El mercado laboral de la dark web ya no es marginal: está absorbiendo a desempleados, menores y profesionales cualificados”, explica Alexandra Fedosimova, analista de Digital Footprint en Kaspersky. “Muchos creen que funciona igual que el mercado legal, pero trabajar en la dark web puede acabar en prisión”.
Kaspersky advierte de que los jóvenes atraídos por estas “oportunidades” deben comprender que los beneficios económicos a corto plazo conllevan consecuencias irreversibles. La empresa ha lanzado el proyecto “What we should do with kids who hack”, una iniciativa para rehabilitar a jóvenes con talento técnico y orientarlos hacia un uso ético de sus capacidades.