La digitalización del transporte dispara los riesgos de ciberataque en plena operación verano

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Manhattan Associates transporte

El transporte ha multiplicado su exposición a ciberamenazas, desde ataques de ransomware contra fabricantes hasta sabotajes de flotas y manipulación de envíos. El INCIBE registró en 2025 más de 122.000 incidentes, con el transporte como segundo sector más afectado entre los operadores esenciales.

La digitalización del transporte ha ampliado de forma drástica la superficie de ataque. Los vehículos modernos funcionan como complejos dispositivos digitales, con amplias capacidades de comunicación remota y conexión constante a infraestructuras en la nube. Esta evolución incrementa funcionalidades, pero también riesgos que afectan a fabricantes, operadores logísticos, empresas de movilidad y estaciones de recarga.

El impacto ya es visible en España. El INCIBE gestionó 122.223 incidentes de ciberseguridad en 2025, un 26% más que el año anterior, y el transporte concentró el 14% de los incidentes entre operadores esenciales, solo por detrás de la banca.

 

Ransomware y cadena de suministro, amenazas crecientes

Kaspersky identifica el ransomware como uno de los riesgos predominantes para 2026. Los ataques buscan cifrar archivos, sistemas o redes completas para exigir rescates en criptomonedas, además de provocar filtraciones de datos confidenciales de usuarios o movimientos de vehículos.

La cadena de suministro también se convierte en un vector crítico. Comprometer a contratistas o proveedores tecnológicos puede abrir la puerta a sistemas esenciales de fabricantes y generar interrupciones operativas. Las auditorías de seguridad periódicas permiten detectar estas vulnerabilidades antes de que sean explotadas.

Las plataformas de taxis, carsharing y transporte afrontan riesgos significativos. El robo de datos personales, el acceso a cuentas de usuario y los ataques de ransomware capaces de paralizar sistemas críticos amenazan la operativa diaria.

Uno de los riesgos más preocupantes es el bloqueo remoto de vehículos. Muchas empresas instalan módulos de control a distancia y, si los ciberdelincuentes acceden a ellos, podrían inmovilizar flotas completas con fines de extorsión o sabotaje.

En logística, la manipulación digital de órdenes de transporte puede derivar en robo físico de mercancías, alterando datos de envío y redirigiendo cargas a direcciones fraudulentas sin intervención física.

Gasolineras y estaciones de recarga eléctrica están cada vez más conectadas a la nube, lo que abre nuevas oportunidades para los atacantes. En 2026 podrían registrarse ataques destinados a sustraer combustible o electricidad, así como datos personales o información de tarjetas de repostaje.

La proliferación de vehículos con múltiples unidades de control electrónico (ECU) amplía los puntos de entrada. Errores de implementación pueden permitir el robo de automóviles mediante la explotación de buses CAN, puertos OBD, Ethernet, NFC, Wi-Fi, Bluetooth o módem LTE. Los expertos prevén que en 2026 se identificarán nuevas vulnerabilidades similares.

“Algunos fabricantes de automóviles han empezado a priorizar la ciberseguridad, demostrando un alto nivel de responsabilidad y preparándose activamente para hacer frente a un amplio abanico de amenazas”, afirma Artem Zinenko, responsable de Investigación y Evaluación de Vulnerabilidades en Kaspersky ICS CERT.

Kaspersky propone una serie de medidas clave para mitigar la exposición del sector, como integrar la ciberseguridad desde el diseño (“security by design”) en vehículos y sistemas electrónicos; realizar auditorías periódicas para identificar vulnerabilidades en fabricantes y proveedores; proteger endpoints corporativos e industriales con soluciones especializadas frente a ransomware y amenazas avanzadas; e implementar pasarelas seguras que aíslen las comunicaciones entre el vehículo y el exterior. En este ámbito, Kaspersky destaca su Automotive Secure Gateway, basada en KasperskyOS, para reforzar la arquitectura electrónica del vehículo.