Thales ofrece seguridad criptográfica para la era de la IA con Luna 8

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Thales Luna 8

El 59% de las organizaciones ya evalúa algoritmos poscuánticos ante el riesgo emergente de ataques que recopilan datos cifrados para descifrar más tarde. La compañía presenta un módulo de seguridad de hardware capaz de resistir ataques cuánticos y proteger claves criptográficas críticas.

Thales ha presentado Luna 8, su nuevo módulo de seguridad de hardware (HSM) diseñado para proteger datos, aplicaciones e identidades digitales en un contexto marcado por la expansión de la inteligencia artificial y la llegada de la computación cuántica. El dispositivo incorpora un procesador criptográfico propio, ofreciendo rendimiento de nueva generación, protección reforzada y compatibilidad con tecnologías emergentes, incluida la criptografía poscuántica.

Según el Thales Data Threat Report 2026, el riesgo más mencionado por las organizaciones es el ataque “Harvest Now, Decrypt Later”, que consiste en recopilar datos cifrados hoy para descifrarlos cuando la computación cuántica lo permita. El informe revela que el 59% de las organizaciones ya está evaluando algoritmos poscuánticos para prepararse ante esta amenaza.

Con Luna 8, Thales busca convertir esa preparación en implementación real. El HSM permite almacenar, proteger y gestionar claves criptográficas con rendimiento y escalabilidad líderes en el mercado, facilitando la transición hacia estándares poscuánticos sin comprometer inversiones existentes.

Todd Moore, vicepresidente de Productos de Seguridad de Datos de Thales, advierte que “los riesgos que representa la computación cuántica para los estándares de cifrado no tienen precedentes. Luna 8 ofrece soporte de alto rendimiento tanto para algoritmos actuales como poscuánticos, ayudando a las organizaciones a mantener control sobre su seguridad”.

 

Un HSM diseñado para el futuro cuántico

Las principales ventajas de Luna 8 incluyen:

-     Preparación cuántica: protege claves que sustentan servicios críticos como PKI, certificados, autenticación y firma digital, garantizando una transición fluida hacia criptografía poscuántica.

-     Rendimiento extremo: operaciones criptográficas órdenes de magnitud más rápidas para aplicaciones exigentes.

-     Escalabilidad: desde entornos empresariales hasta hiperescala, soportando cargas criptográficas crecientes sin comprometer seguridad.

-     Arquitectura actualizable: preparada para incorporar nuevos algoritmos y estándares durante años.

-     Portabilidad: migración sin cambios en aplicaciones actuales, reutilizando componentes e interfaces existentes.

-     Flexibilidad: un único dispositivo capaz de soportar múltiples aplicaciones criptográficas; futuras versiones serán compatibles con payShield 11K para proteger transacciones de pago y claves bancarias.