La OCDE destaca los avances de España en gobierno digital, datos abiertos e inteligencia artificial
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El informe de la OCDE sitúa a España por encima de la media en gobierno digital y reutilización de datos, aunque señala que aún existen desafíos para consolidar la interoperabilidad, evaluar mejor las inversiones tecnológicas y extender el uso efectivo de la inteligencia artificial en la Administración.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha publicado el informe Perspectivas del Gobierno Digital 2026. De los cimientos al impacto transformador, un estudio que analiza el grado de madurez digital de las administraciones públicas de 36 países miembros y ocho países candidatos mediante el Índice de Gobierno Digital (DGI) y el Índice de Datos Abiertos, Útiles y Reutilizables (OURdata).
El estudio refleja una mejora generalizada en la transformación digital de las administraciones públicas. La puntuación media del Índice de Gobierno Digital aumenta nueve puntos porcentuales respecto a la edición anterior, mientras que el índice OURdata registra un incremento de cinco puntos. Los avances más significativos se concentran en la gestión y reutilización de los datos públicos, el diseño de servicios centrados en el ciudadano y la incorporación de la inteligencia artificial a la actividad administrativa.
No obstante, la OCDE advierte de que muchos gobiernos avanzan con mayor rapidez en la definición de estrategias que en su implantación efectiva y en la evaluación de sus resultados, por lo que considera necesario trasladar los progresos alcanzados en el plano normativo y organizativo a la gestión cotidiana de los servicios públicos.
Infraestructuras digitales más consolidadas
El informe señala que la mayoría de los países de la OCDE dispone ya de los elementos básicos de una infraestructura pública digital, como sistemas de identidad electrónica, estrategias nacionales de datos o mecanismos de interoperabilidad.
Sin embargo, la organización identifica importantes márgenes de mejora para aprovechar plenamente estas capacidades. Aunque la mayor parte de los países dispone de plataformas de intercambio de información entre administraciones, solo dos tercios han conseguido extender su utilización de forma generalizada. Asimismo, la identidad digital todavía no garantiza un acceso plenamente integrado al conjunto de los servicios públicos.
La OCDE considera prioritario reforzar la gobernanza de los datos, ampliar el uso de infraestructuras compartidas y asegurar que todos estos componentes funcionen de manera coordinada como un ecosistema único.
La inteligencia artificial gana protagonismo
La inteligencia artificial se ha incorporado ya a prácticamente todas las administraciones públicas de la OCDE, especialmente para optimizar procesos internos y mejorar la prestación de servicios.
La mayoría de los países dispone de estrategias específicas, organismos especializados y programas de capacitación, aunque el informe advierte de que todavía existen carencias en aspectos esenciales para un uso seguro y escalable de esta tecnología.
Entre ellas destacan la escasa evaluación del impacto real de los sistemas de IA, la limitada existencia de herramientas para facilitar su adquisición pública y la reducida implantación de mecanismos de transparencia o evaluación de riesgos.
La OCDE considera que el reto pasa por acompasar el ritmo de adopción tecnológica con una gobernanza sólida, datos de calidad y mecanismos que permitan medir los resultados obtenidos.
Mejor planificación de las inversiones digitales
El estudio también analiza la evolución de las inversiones públicas en transformación digital. Los gobiernos muestran avances en materia de planificación, contratación pública y desarrollo de capacidades digitales.
Sin embargo, la organización considera que los modelos presupuestarios tradicionales continúan siendo poco adecuados para proyectos tecnológicos, cuya evolución suele requerir desarrollos iterativos y ajustes continuos.
Solo uno de cada cuatro países de la OCDE evalúa de forma sistemática si las inversiones digitales alcanzan los resultados previstos. Además, únicamente seis países cuentan con estrategias específicas para desarrollar una fuerza laboral especializada en capacidades digitales.
Recomendaciones para consolidar el gobierno digital
El informe plantea varias líneas de actuación para consolidar la transformación digital de las administraciones públicas.
Entre ellas destaca la necesidad de extender el uso de infraestructuras digitales compartidas, reforzar la gobernanza y reutilización de los datos, crear las condiciones necesarias para una adopción segura y escalable de la inteligencia artificial, diseñar los servicios públicos desde la perspectiva del ciudadano e incorporar modelos de financiación y evaluación adaptados a la naturaleza de los proyectos tecnológicos.
La OCDE también considera prioritario reforzar las capacidades digitales de las administraciones mediante formación especializada y equipos multidisciplinares capaces de gestionar la transformación tecnológica.
España, por encima de la media de la OCDE
España obtiene una puntuación de 0,75 en el Índice de Gobierno Digital, frente a la media de 0,70 registrada por la OCDE, lo que supone una mejora de 0,15 puntos respecto a la edición anterior.
Los mejores resultados corresponden a las dimensiones de diseño digital (0,82), administración basada en datos (0,82), proactividad (0,78), gobierno como plataforma (0,74) y orientación al usuario (0,73), todas ellas por encima de la media internacional.
En el ámbito de los datos abiertos, España alcanza una puntuación de 0,76 en el índice OURdata, claramente superior a la media de la OCDE (0,53). Destaca especialmente el apartado relativo al apoyo institucional a la reutilización de datos, donde obtiene 0,91 frente al promedio de 0,40.
El informe también reconoce la existencia de una estructura consolidada de gobernanza digital, liderada por la Agencia Estatal de Administración Digital (AEAD), así como la coordinación entre administraciones a través de la Comisión Sectorial de Administración Electrónica y el apoyo del Consejo Asesor Internacional sobre Inteligencia Artificial.
Asimismo, pone en valor el modelo español de desarrollo de competencias digitales en la Administración, basado en la estrategia formativa del INAP, y el marco nacional de calidad de datos sustentado en las especificaciones UNE sobre gobernanza, gestión y calidad de los datos.
Aspectos pendientes
Pese a los resultados positivos, la OCDE identifica ámbitos susceptibles de mejora.
Entre ellos figura la necesidad de reforzar la evaluación de las inversiones digitales mediante metodologías homogéneas de análisis de riesgos, propuestas de valor y evaluación de resultados.
También considera conveniente ampliar el uso de los datos para diseñar y mejorar los servicios públicos, así como desarrollar mecanismos que permitan conocer de forma más precisa las necesidades de los ciudadanos a lo largo de todo el ciclo de vida de los servicios digitales.