Golpe a una red de fraude digital que manejaba datos de medio millón de personas

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Guardia Civil fraude fragmenta

La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal especializada en estafas bancarias digitales mediante smishing y phishing. La operación, con 13 detenidos y cinco investigados, confirma la creciente sofisticación del fraude digital en España.

La operación “Fragmenta” ha permitido desarticular una organización criminal dedicada a estafas bancarias mediante smishing y phishing. Los estafadores enviaban mensajes SMS masivos que simulaban proceder de entidades bancarias para redirigir a las víctimas a páginas fraudulentas donde introducían sus credenciales de banca electrónica. Posteriormente, los delincuentes contactaban telefónicamente haciéndose pasar por empleados del banco para obtener los códigos de verificación necesarios y completar operaciones financieras ilícitas.

Durante la operación se intervino una base de datos con información personal y bancaria de aproximadamente 500.000 personas. El análisis ya ha permitido identificar cerca de 2.000 posibles víctimas, aunque la investigación sigue abierta y podrían aparecer nuevos afectados.

En la fase final se practicaron tres registros en Valencia y Madrid, donde se intervinieron teléfonos móviles, equipos informáticos, dispositivos electrónicos, documentación y dinero en efectivo vinculado a la actividad delictiva.

 

Una estructura criminal altamente digitalizada

La investigación reveló un entramado compuesto por 18 integrantes, con roles definidos y operaciones distribuidas en distintos puntos del país.

La complejidad del caso estuvo marcada por el uso de identidades falsas, cuentas abiertas mediante terceros, transferencias inmediatas y una infraestructura tecnológica distribuida en varios países, lo que obligó a un intenso trabajo de inteligencia financiera y análisis digital.

Una vez obtenían el control de las cuentas, los delincuentes realizaban transferencias del dinero disponible, solicitaban préstamos preconcedidos y distribuían los fondos entre numerosas cuentas bancarias para dificultar su rastreo y blanquear el dinero obtenido ilícitamente.

La Guardia Civil recuerda que las entidades bancarias nunca solicitan claves, contraseñas o códigos de verificación por teléfono, SMS o correo electrónico. Ante cualquier comunicación sospechosa, aconseja no facilitar datos, acceder siempre a la banca electrónica por canales oficiales y revisar periódicamente los movimientos de las cuentas para detectar operaciones no autorizadas.