La Administración Pública española debe mejorar la usabilidad de sus servicios digitales
- Actualidad AAPP Digital
España supera los 20 millones de certificados electrónicos activos y es líder en servicios públicos digitales, aunque con margen de mejora en accesibilidad y experiencia de usuario. La firma electrónica ya está integrada en la vida cotidiana de ciudadanos y empresas.
Según un análisis de Camerfirma, la firma electrónica forma ya parte del día a día de ciudadanos, empresas y Administraciones Públicas en España. El país cuenta con un ecosistema consolidado de prestadores cualificados de servicios de confianza, recogidos en la Lista de Confianza nacional, que permiten emitir certificados de firma electrónica, sellos electrónicos y otros servicios vinculados a la identidad digital.
Aunque no existe una estadística pública agregada, Camerfirma estima que en España hay más de 20 millones de certificados electrónicos activos, utilizados principalmente para acceder de manera eficaz a las más de 18.000 sedes electrónicas disponibles en la Administración Pública.
Este crecimiento se apoya en una base digital sólida. El 96,3% de la población de 16 a 74 años utilizó Internet en los últimos tres meses, el 92,5% lo hizo a diario, y el 66,5% cuenta con habilidades digitales básicas o avanzadas. Además, ocho de cada diez ciudadanos interactúan online con la Administración. La amplia disponibilidad de conexión en los hogares españoles facilita la adopción de servicios de identificación, autenticación y firma electrónica.
España, líder en servicios públicos digitales
A diferencia de otros mercados europeos, en España la adopción de la firma electrónica responde a un modelo mixto en el que conviven certificados cualificados, servicios de confianza y sistemas de identificación remota. Esto ha convertido la firma en una herramienta cotidiana para la relación entre ciudadanos, empresas y Administraciones, y en una pieza clave para digitalizar procesos críticos en sectores como finanzas, legal, inmobiliario, recursos humanos, seguros y administración pública.
Italia mantiene un liderazgo histórico con un enfoque más consciente de la seguridad, mientras que España destaca en la digitalización de servicios públicos, aunque con margen de mejora en usabilidad y facilidad de acceso.