Claves para potenciar el valor de marca

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La reputación de una marca puede influir más en las decisiones de compra que el propio valor real de los productos. Una cuarta parte de los españoles elije siempre marcas que tengan otros valores más allá de la calidad y el precio, y nueve de cada diez consumidores no tienen problemas en cambiar de marca si ésta no cumple con sus expectativas. Estas son las claves para aumentar el valor de este elemento intangible y aumentar la lealtad de los clientes.

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No se puede entender el valor financiero de una empresa si no se tiene en cuenta la imagen de marca que proyecta entre sus clientes, según Nuvix Consulting. La firma ha reunido las claves para potenciar su valor en cinco puntos:

- Generación de confianza mediante los valores empresariales. La mayoría de los clientes compran una marca determinada por la confianza que genera por cumplir sus necesidades. Es un vínculo mucho más emocional que racional que puede potenciarse comunicando los valores que definan a la marca y con los que los consumidores están de acuerdo. Por ejemplo, una empresa energética que cumpla con sus objetivos de ofrecer una energía 100% limpia y de origen renovable tendrá mucho mejor valor de marca que cualquier otra empresa del sector.

- La importancia del branding. La identidad visual de una empresa puede llegar a ser clave en el valor de marca que genere para el cliente, pero esto no solo se consigue con un rebranding del logo. En este tipo de estrategias hay que tener en cuenta tanto lo que se ve como lo que no se ve, es decir: packaging, mensajes publicitarios hacia el cliente, aspectos que diferencian a la marca de la competencia, lugar que ocupa entre las necesidades del consumidor… En definitiva, el objetivo prioritario es construir la imagen visual para la marca que esté mejor adaptada a su cliente.

- Conocer a la competencia y al entorno. Tener en cuenta las debilidades y fortalezas de los competidores puede ser clave para no caer en sus mismos errores o tratar de replicar sus aciertos. Igualmente, también hay que estar al tanto de las novedades del sector en el que trabaje la marca y de las necesidades de los consumidores para aprovechar posibles tendencias y adelantarse a la competencia. Y es que un producto partirá con ventaja en la carrera por la imagen de marca si ha salido antes al mercado que sus competidores.

- Conocer y dirigirse a su público objetivo. Hay veces que muchas empresas cometen el error de querer acaparar todo el mercado posible, olvidando que hay muchos tipos de clientes distintos y no todos van a estar a gusto con esa marca. Antes de nada es preciso definir el público objetivo según las variables socioeconómicas que más se adapten al producto (edad, sexo, nivel de renta…) y construir un plan de marketing para esos consumidores. Y es que es mucho más fácil contentar a un reducido y fijo número de clientes que a una gran cantidad muy heterogénea.

- Medir los esfuerzos y obtener feedback. De poco sirve todo el esfuerzo anterior si no se monitorizan los resultados para fortalecer las ventajas del producto o corregir los posibles fallos. Mediante la ayuda de encuestas de satisfacción telefónicas o en el punto de venta, las marcas pueden obtener directamente la opinión de sus clientes para mejorar su imagen. Esto también supone un beneficio directo, pues los consumidores agradecen y ven con mejores ojos a las empresas que tienen en cuenta su opinión.