Las empresas españolas mantienen sus perspectivas de inversión, crecimiento y contratación

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Crecimiento

En un contexto marcado por la incertidumbre, el 77% de las empresas españolas aumentará sus ventas en 2022 pese a la incertidumbre, y un 48% espera hacerlo por encima del 5%. El principal problema que citan los directivos para la economía es la inflación, por el aumento de costes de producción y la reducción del poder adquisitivo.

El conflicto de Ucrania ha añadido mayor complejidad a los esfuerzos de las organizaciones por recuperarse de los problemas generados por la pandemia. Pese a ello, el 77% de las empresas españolas espera aumentar su facturación en 2022 y casi la mitad de ellas, el 48%, prevé hacerlo por encima del 5%, lo que refleja que esperan que la recuperación se consolide a lo largo del año, según la nueva edición del informe “Perspectivas España 2022”, realizado por KPMG en colaboración con CEOE entre los meses de abril y mayo.

Pese a que las previsiones de contratación que expresan los directivos en el último sondeo son más moderadas que las que compartían las compañías en la encuesta realizada entre finales de 2021 y principios de 2022, siguen siendo mayoritariamente optimistas ya que casi la mitad, el 46%, aumentará sus plantillas. Además, el porcentaje de encuestados que la reducirá no experimenta cambios entre ambos sondeos, situándose en el 11%. Por sectores, Tecnología y Sanidad serán los más activos en cuanto a nuevas contrataciones.

Como ha explicado Juanjo Cano, presidente de la consultora, los directivos españoles mantienen “su visión estratégica y sus perspectivas de inversión, crecimiento y contratación”, si bien son más “pesimistas” ante la evolución de la economía.

En este sentido, el cambio es más significativo en las perspectivas a doce meses ya que el porcentaje de encuestados que preveía que la economía española iría a mejor o mucho mejor antes de la guerra, en el sondeo que se realizó entre diciembre de 2021 y enero de 2022, se reduce a la mitad, pasando del 43% al 21%, mientras que el de aquellos que anticipan que evolucionará a peor o mucho peor crece 26 puntos (del 19% al 45%), siendo esta opinión es la mayoritaria entre los empresarios que han participado en el sondeo.

Las comunidades autónomas que presentan una visión más optimista sobre la evolución de la economía son Baleares y Canarias, un síntoma inequívoco de que estamos asistiendo a la recuperación de la actividad turística, clave en la estructura económica de nuestro país y, por supuesto, en la de ambos archipiélagos.

Principales riesgos
Ante la escalada que ha experimentado la inflación en los últimos meses, que ha incrementado los costes de producción y reducido la capacidad de compra de los consumidores, no resulta sorprendente que tres de cada cuatro directivos consideren que es una de las principales amenazas para la economía española, según el sondeo realizado entre abril y mayo.  Entre otros posibles lastres para el crecimiento, los encuestados destacan el debilitamiento de la economía global, el 37%, y el posible aumento de los impuestos, que es mencionado por un 36%.

Como era previsible, las tensiones geopolíticas escalan posiciones en la lista de amenazas para la economía española ya que así lo señalan un 30% de los participantes en el sondeo la marcan, 18 puntos porcentuales más que antes de que estallase el conflicto en Ucrania.

Mitigar el impacto de la inflación en la economía es la demanda más común entre las empresas españolas al Gobierno central, tal y como lo mencionan tres de cada cuatro encuestados, un 69%. Por otra parte, un 39% señala las reformas estructurales y un 33% la eficiencia en el gasto público, que era la solicitud que más respuestas reunía en la encuesta que se llevó a cabo entre diciembre de 2021 y febrero de 2022. También uno de cada tres encuestados, el 32%, pide potenciar la transición energética y la digitalización.

En materia fiscal, el 36% de los encuestados considera que la subida de impuestos es una las amenazas para la economía española en los próximos 12 meses. Sobre el acuerdo al que llegaron en octubre 136 países de la OCDE para establecer un Impuesto de Sociedades mínimo del 15%, solo uno de cada diez encuestados del sondeo celebrado entre diciembre y febrero (12%) cree que puede comprometer sus expectativas de crecimiento.

En cuanto al impacto del conflicto de Ucrania como tal, algo más de un tercio de los encuestados entre abril y mayo de 2022 (37%) indica que ha revisado o está revisando su estrategia para 2022, mientras dos de cada cinco (41%) no lo ha hecho aún porque su reacción dependerá de cómo este evolucione.

Tres de cada cinco encuestados (61%) considera que el conflicto tendrá un mayor impacto en los costes de producción y la mitad (49%) señala que lo tendrá en la disrupción de la cadena de suministros. Un 39% sitúa también los problemas de abastecimiento energético entre las principales consecuencias de la invasión.