"La IA cambiará la relación del usuario con los sistemas, pero el verdadero reto sigue siendo la gestión del cambio", Francisco Javier Cerrudo, Acciona
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La inteligencia artificial está acelerando la transformación del puesto de trabajo, pero para Francisco Javier Cerrudo Martín, technology and innovation manager de Acciona, el éxito no depende únicamente de incorporar nuevas tecnologías, sino de conseguir que las personas las adopten de forma natural y aporten valor al negocio.
Durante su participación en el Encuentro ITDM Group “Productividad, seguridad y mejor experiencia del empleado, objetivos de un puesto de trabajo inteligente”, este responsable defendió que el concepto tradicional de puesto de trabajo ha dejado de existir. En una organización con perfiles profesionales muy diversos y repartidos entre oficinas, obras e instalaciones industriales, la prioridad ya no consiste en proporcionar las mismas herramientas a todos los empleados, sino en adaptar la tecnología a las necesidades específicas de cada uno de ellos.
En este contexto, explicó que el punto de partida de cualquier proyecto debe ser siempre el negocio. "El puesto de trabajo ya no es un usuario con una mesa y un portátil", señaló, destacando que la selección de aplicaciones debe responder a necesidades reales y contar con la participación de los usuarios desde el inicio.
Francisco Javier Cerrudo insistió en que uno de los errores más habituales consiste en considerar que un proyecto termina cuando se despliega una nueva solución tecnológica. A su juicio, es precisamente en ese momento cuando comienza la fase más importante: la adopción por parte de los empleados y la transformación de su manera de trabajar. Por ello, considera que la gestión del cambio es el elemento que determina el éxito o el fracaso de cualquier iniciativa de digital workplace.
La llegada de la inteligencia artificial añade una nueva capa de complejidad. Aunque reconoce su enorme potencial para transformar la interacción entre personas y sistemas, advierte de que todavía existen importantes desafíos relacionados con los costes, la gobernanza y la medición del retorno de la inversión.
En este sentido, recordó que democratizar el acceso a la IA dentro de una gran organización no resulta sencillo, tanto por la dificultad para prever el coste de los modelos como por la complejidad de cuantificar el incremento real de productividad que generan.
Otro de los aspectos que destacó fue la importancia de que la ciberseguridad sea prácticamente invisible para el usuario. Desde su punto de vista, cuanto más complejos resultan los mecanismos de protección, mayor es el riesgo de que los empleados busquen atajos que comprometan la seguridad corporativa. Por ello, defendió que las medidas de protección deben integrarse de manera transparente en la experiencia digital.
La medición constituye otro de los pilares de su estrategia. Francisco Javier Cerrudo considera imprescindible disponer de indicadores que permitan conocer tanto el grado de satisfacción de los usuarios como el correcto funcionamiento de la tecnología implantada. Esa información, afirma, resulta esencial para corregir desviaciones y orientar la evolución del puesto de trabajo.
Mirando al futuro, el responsable de Acciona cree que la IA modificará profundamente la forma en que los empleados interactúan con las aplicaciones corporativas. Sin embargo, insiste en que el verdadero desafío seguirá siendo humano. La aparición de nuevos perfiles de usuario obligará a replantear tanto la gestión del cambio como el propio diseño de las aplicaciones empresariales, situando a las personas en el centro de la transformación digital.
Estos comentarios se realizaron durante la mesa redonda "El puesto de trabajo en la era de la IA: entre la hiperproductividad y el desafío de la experiencia humana". Puedes ver todos los contenidos de la jornada desde este enlace.