La soberanía tecnológica apenas avanzará hasta 2030
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La tensión geopolítica y la carrera global por el control de la tecnología no acelerarán la autonomía digital de los países. La mayoría de economías dependerán de alianzas estratégicas para cerrar brechas críticas de capacidad. El índice de España subirá del 34% al 36% en 2030.
La soberanía tecnológica, es decir, la capacidad de un país para desarrollar, operar y asegurar tecnologías críticas sin depender de gobiernos extranjerosm apenas crecerá en los próximos cinco años, según el Global Sovereignty Forecast 2025–2030 de Forrester. El índice medio de los 14 países analizados, incluida España, solo aumentará del 39% en 2025 al 40% en 2030, reflejando un avance mínimo pese al contexto de volatilidad global.
China y Estados Unidos seguirán dominando con puntuaciones de soberanía del 82% y 79% respectivamente, una ventaja que se mantendrá durante todo el periodo analizado. Esta concentración de poder tecnológico obligará al resto de países a apoyarse en alianzas estratégicas para reducir dependencias críticas y cerrar brechas de capacidad.
Semiconductores es el área con mayor avance previsto
El informe, publicado por primera vez, evalúa la soberanía tecnológica en nueve dimensiones que incluyen inversión en IA, soberanía cloud, disponibilidad de talento, autonomía de centros de datos, producción de semiconductores, creación de software y procesamiento de tierras raras.
La fabricación de chips será el ámbito con mayor crecimiento, liderado por Estados Unidos y Corea del Sur, cuyos indicadores pasarán del 45% en 2025 al 79% en 2030. Japón, China e India también mostrarán progresos, aunque más moderados. Aun así, los semiconductores y el software seguirán siendo los principales desafíos de soberanía debido a cadenas de suministro altamente concentradas y a la dependencia de unos pocos proveedores globales.
El análisis regional muestra fuertes contrastes. En Asia-Pacífico, China mantiene la posición más sólida, seguida por Corea del Sur y Japón, mientras que Australia permanecerá estancada en el 29%. En Norteamérica, la brecha es notable, pues Estados Unidos continuará como líder global, mientras que Canadá apenas avanzará un punto y México seguirá siendo el país con menor soberanía tecnológica, con un 20%.
Europa tampoco logra romper sus dependencias. Alemania y España subirán del 34% al 36% en 2030, Francia del 33% al 35%, el Reino Unido del 30% al 32% e Italia del 27% al 29%. La región sigue lastrada por su dependencia en chips, cloud, software y capacidad de centros de datos.
Dario Maisto, analista principal de Forrester, advierte que la soberanía tecnológica está “concentrada en manos de unos pocos líderes globales” y que los países deben comprender sus dependencias estratégicas para competir en la era de la IA y proteger su autonomía a largo plazo.