La confianza de los CTO para escalar la IA cae por tercer año consecutivo

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Solo el 48% se sienten preparados para ampliar el uso de la inteligencia artificial, frente al 82% de 2024, pese a que la adopción continúa acelerándose. La IA agéntica emerge como la tendencia con mayor impacto en 2026, mientras las organizaciones afrontan retos de gobernanza, talento y complejidad operativa.

La confianza de los directores de tecnología (CTO) para escalar proyectos de inteligencia artificial continúa disminuyendo por tercer año consecutivo, según el informe “What CTOs Think 2026: Scaling the agentic enterprise with confidence”, publicado por Akkodis. En 2026, solo el 48% de los CTO afirma sentirse confiado para ampliar el uso de la IA, frente al 82% registrado en 2024, pese a que la adopción de esta tecnología sigue acelerándose y la presión por convertir ambiciones en resultados es cada vez mayor.

La investigación identifica la IA agéntica como la tendencia tecnológica con mayor impacto para las organizaciones en 2026. El 40% de los CTO la señala como uno de los principales impulsores de transformación.

Este cambio refleja la transición desde una IA concebida como herramienta de apoyo hacia una IA que participa activamente en la ejecución de tareas, lo que introduce nuevas exigencias en gobernanza, responsabilidad y diseño de modelos operativos. Sin embargo, la mayoría de las organizaciones aún no ha desarrollado las estructuras necesarias para escalar eficazmente estos sistemas.

 

Las organizaciones tienen dificultades para escalar la IA

El desafío ya no es desplegar IA, sino integrarla en el funcionamiento de la empresa. A medida que las organizaciones avanzan más allá de los proyectos piloto, aumenta la complejidad en alineación directiva, gobernanza y confianza de los empleados.

Solo el 44% de los CTO considera que los equipos directivos poseen conocimientos suficientes sobre IA, y apenas el 46% dispone de marcos consolidados para una IA responsable. Además, sSolo el 36% está satisfecho con el nivel de confianza de la plantilla hacia estas tecnologías.

Los principales obstáculos señalados son la falta de competencias tecnológicas internas (32%), la incertidumbre sobre el retorno de la inversión (31%) y la falta de urgencia empresarial (27%).

En conjunto, el escalado de la IA se convierte en un desafío operativo, más que tecnológico, que exige rediseñar cómo interactúan sistemas, procesos y decisiones dentro de las organizaciones.

El informe identifica tres modelos de adopción:

-     Task Automators: organizaciones que usan IA para ganar eficiencia.

-     Pilot Operators: empresas que experimentan, pero no escalan.

-     Enterprise Orchestrators: compañías que integran la IA en flujos de trabajo y procesos de decisión.

Las organizaciones que obtienen mejores resultados son las que superan los proyectos aislados y consiguen orquestar la IA a través de sistemas, procesos y equipos, combinando tecnología y experiencia humana para generar resultados medibles.

 

La transformación digital pasa de la eficiencia a la innovación

Por primera vez, los CTO sitúan la innovación y no la eficiencia como principal motivo para invertir en tecnología. Este cambio refleja el paso de una estrategia centrada en la reducción de costes hacia otra orientada al crecimiento, diferenciación y nuevos modelos de negocio.

A medida que la IA madura, los beneficios marginales de la eficiencia disminuyen y la innovación se convierte en la principal fuente de ventaja competitiva.

El informe desmonta la idea de que la IA provocará una destrucción masiva de empleo. El 50% de los CTO afirma que la IA está modificando las competencias requeridas, el 49% observa cambios en las actividades diarias de los empleados, y solo el 21% señala reducciones de plantilla atribuibles a la IA.

Esto refuerza la necesidad de rediseñar flujos de trabajo y responsabilidades para adaptarse a una fuerza laboral híbrida compuesta por personas y sistemas inteligentes.