El 85% de las personas ya no distingue un fraude de la realidad
- Seguridad
Los deepfakes, la clonación de voz y los engaños generados por IA están erosionando la percepción de lo real y disparando el fraude digital en todo el mundo. El 50% de los usuarios ha sufrido algún tipo de fraude o estafa impulsada por inteligencia artificial.
Malwarebytes ha publicado el informe “Face value: How AI is reshaping trust, identity and scams”, un estudio que expone cómo la inteligencia artificial está transformando la confianza pública y multiplicando los fraudes digitales. Según la investigación, el 85% de las personas afirma que ya no puede distinguir un fraude de algo real, mientras que el 84% asegura que incluso un vídeo convincente ya no es prueba suficiente.
Mark Beare, Head of Consumer en Malwarebytes, señala que “cuando la gente ya no puede confiar en lo que ve, oye o en quién está hablando, el daño va mucho más allá de una estafa y afecta a los pilares de nuestra sociedad”.
Deepfakes y clonación de voz disparan la desconfianza
El informe señala que la IA ha provocado una “ruptura de la realidad”, donde la mayoría de los usuarios duda de la autenticidad de lo que consume online. El 88% afirma que cada vez es más difícil saber si un contenido online es humano o real, el 50% ha sufrido algún tipo de fraude o estafa impulsada por IA, y uno de cada 10 ha sido víctima de imágenes explícitas generadas por IA sin su consentimiento.
La exposición es especialmente alta entre la Generación Z, donde 67% ha sufrido algún tipo de fraude relacionado con IA.
Aunque la preocupación crece, las medidas de protección no avanzan al mismo ritmo. Así, aunque el 81% teme que se suplante la identidad de su familia, solo un 13% ha creado un código de seguridad familiar. Asimismo, aunque el 67% teme la clonación de voz, solo 19% ha desactivado el buzón de voz para evitarlo.
El informe revela un cambio preocupante en los estándares éticos. El 18% cree que es aceptable generar imágenes explícitas de alguien que no conocen. Entre los usuarios diarios de IA, uno de cada tres considera aceptable generar imágenes explícitas sin consentimiento, y el 32% cree que está bien imitar la voz o apariencia de otra persona si es “para uso personal”.