La identidad digital completa de un español se vende por apenas 78 euros en la dark web
- Seguridad
Los ciberdelincuentes priorizan las cuentas cotidianas porque son la puerta de entrada a robos de identidad más graves. Las credenciales de correo, streaming y redes sociales son las más baratas y las más robadas. El 39% de los españoles teme que sus datos ya circulen online.
NordVPN ha publicado una investigación que muestra hasta qué punto los españoles están expuestos en internet. Casi un tercio (29%) reconoce que no podría pasar un día entero sin conectarse, y el 39% teme que sus datos personales ya estén circulando online sin saberlo. El estudio revela que los datos que más preocupan a los españoles no son los que más se comercian en la dark web, ni los más caros.
Como explica Marijus Briedis, director de tecnología de NordVPN, “La información en la que apenas piensas es precisamente la más común y la más barata en la dark web, porque es la más fácil de robar.”
Los españoles ya han compartido más datos de los que creen
La preocupación no es infundada. Según NordVPN, el 72% ha publicado su nombre completo, otro 72% su fecha de nacimiento, el 57% su estado civil, el 50% su dirección completa, uno de cada cinco ha compartido datos bancarios, más de uno de cada diez ha facilitado su número de identificación fiscal, y el 11% admite haber compartido información personal de la que luego se arrepintió. La exposición es amplia y, en muchos casos, irreversible.
En cuanto a cuánto vale la identidad digital de un español en mercados criminales, las tarjetas de crédito robadas se venden por 10 euros, los documentos de identidad digitales (pasaporte, permiso de conducir) por 29, el DNI digital por 30, la identidad completa por 78, las cuentas de Office365 por 23, las de Netflix por 4, las de Telegram por 10, y las de TikTok por 52. En cuanto a las cuentas bancarias, las más valoradas son Wise, en 782 euros, y Revolut, en 1.479.
“Los delincuentes suelen ir a por las cuentas del día a día: correo electrónico, streaming y redes sociales. Una sola cuenta de email hackeada, vendida por el precio de una cena, puede acabar en un robo de identidad completo”, apunta Briedis.
Briedis insiste en que la ciberseguridad no es paranoia, sino rutina. “Contraseñas fuertes y únicas, autenticación multifactor, una VPN en redes públicas y limitar lo que compartes te ponen por delante de la gran mayoría de posibles víctimas”, señala, y recuerda que los ciberdelincuentes siempre van a por la presa más fácil.