El G7 fija sus prioridades en ciberseguridad: IA, criptografía poscuántica y telecomunicaciones
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La declaración del Grupo de Trabajo de Ciberseguridad destaca la necesidad de una acción coordinada para afrontar los riesgos asociados a la inteligencia artificial, acelerar la transición hacia la criptografía poscuántica, reforzar la resiliencia de las redes y mejorar la protección de las pymes.
Bajo la presidencia francesa del G7 y con la coordinación de la Agence Nationale de la Sécurité des Systèmes d'Information (ANSSI), los países miembros han adoptado una declaración conjunta que identifica las principales prioridades para reforzar la ciberseguridad en un entorno marcado por la creciente complejidad tecnológica y la aparición de nuevas amenazas.
El documento pone el foco en cuatro ámbitos considerados estratégicos: la transición hacia la criptografía poscuántica, la gestión de los riesgos de ciberseguridad asociados a la inteligencia artificial, la protección de las redes de telecomunicaciones y el fortalecimiento de las capacidades de seguridad de las pequeñas y medianas empresas.
La transición a la criptografía poscuántica, una prioridad estratégica
Uno de los mensajes más contundentes de la declaración es la necesidad de acelerar la adopción de tecnologías criptográficas capaces de resistir los futuros avances de la computación cuántica.
El G7 considera que la migración hacia la denominada criptografía poscuántica (PQC) requiere una coordinación estrecha entre administraciones públicas, industria y organismos de normalización para reducir riesgos y garantizar una transición segura. La declaración advierte de que las organizaciones ya no pueden permitirse retrasar la planificación de este proceso, dado el potencial impacto que la computación cuántica podría tener sobre los mecanismos criptográficos actuales.
Inteligencia artificial: oportunidad y nuevo vector de riesgo
La declaración también analiza el papel de la inteligencia artificial en el ámbito de la ciberseguridad, destacando su doble naturaleza como herramienta de protección y como posible fuente de nuevas amenazas.
Los países del G7 alertan de que los sistemas basados en IA generativa y los grandes modelos de lenguaje (LLM) pueden ser utilizados tanto por actores maliciosos como convertirse en objetivos de ataques específicos, incluyendo la manipulación de modelos, el envenenamiento de datos o la extracción indebida de información sensible.
En este contexto, el documento destaca la importancia de mecanismos que permitan conocer los componentes y dependencias de los sistemas de IA, como los denominados Software Bill of Materials (SBOM), para mejorar la transparencia y facilitar la evaluación de riesgos.
Al mismo tiempo, reconoce el potencial de la IA para reforzar la seguridad mediante capacidades como la detección automatizada de vulnerabilidades, el análisis avanzado de amenazas o la generación asistida de código seguro.
Telecomunicaciones: una infraestructura crítica bajo creciente presión
La resiliencia de las redes de telecomunicaciones ocupa también un lugar destacado en la declaración. El G7 subraya que estas infraestructuras constituyen un elemento esencial para el funcionamiento de la economía y de los servicios públicos, al tiempo que afrontan riesgos derivados de su complejidad técnica y de la creciente interdependencia entre sistemas y operadores.
Para abordar estos desafíos, el Grupo de Trabajo de Ciberseguridad del G7 se consolidará como un espacio de coordinación entre los países miembros con el objetivo de compartir enfoques, desarrollar políticas comunes y fortalecer la seguridad digital de las redes de comunicaciones.
Las pymes, en el centro de la estrategia de protección
El documento dedica un apartado específico a las pequeñas y medianas empresas, consideradas un componente esencial de la actividad económica pero también uno de los segmentos más expuestos a los ciberataques.
La declaración apuesta por extender los principios de "seguridad desde el diseño" a los productos y servicios digitales utilizados por este colectivo, favoreciendo que las medidas de protección se integren desde las primeras fases de desarrollo tecnológico y se mantengan durante todo el ciclo de vida de las soluciones.
Además, se destaca la necesidad de facilitar a las pymes acceso a herramientas, recursos y orientaciones que les permitan mejorar sus capacidades de protección sin asumir cargas excesivas desde el punto de vista económico o operativo.
Cooperación internacional para afrontar riesgos globales
La declaración concluye con un llamamiento a reforzar la cooperación internacional en materia de ciberseguridad, especialmente en ámbitos donde la evolución tecnológica avanza más rápido que los marcos regulatorios tradicionales.
Los países del G7 coinciden en que desafíos como la computación cuántica, la inteligencia artificial o la protección de infraestructuras críticas exigen respuestas coordinadas y una colaboración estrecha entre gobiernos, industria y comunidad tecnológica para garantizar un entorno digital más seguro, resiliente y confiable.