El teletrabajo en España podría ahorrar 3,9 toneladas de carbono al año

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El ahorro potencial derivado del teletrabajo en España es de unos 3,9 millones de toneladas de carbono al año, según un estudio encargado por Vodafone Institute a Carbon Trust. El estudio asume que, en el futuro, alrededor de 6,52 millones de puestos de trabajo (34%) en España se podrán realizar en remoto y que la media de días de teletrabajo por semana ascenderá a 2,8.

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España podría ahorrar hasta 3,9 millones de toneladas de carbono al año en el futuro con el teletrabajo, según este estudio encargado por el Instituto Vodafone. El cálculo se realiza asumiendo que, en el futuro, alrededor de 6,52 millones de puestos de trabajo (34%) en España se podrán realizar en remoto y que la media de días de teletrabajo por semana ascenderá a 2,8, y que por cada empleado que trabaje en remoto, se ahorrarían 599 kg de CO2e (dióxido de carbono equivalente).

Este informe analiza el ahorro de emisiones de CO2e derivadas del teletrabajo antes, durante y después de la pandemia, y muestra cómo los cambios en la manera de trabajar que se produzcan en el futuro post-Covid pueden contribuir a este ahorro. El estudio incluye emisiones evitadas en los desplazamientos, en oficinas y en el ámbito doméstico. Se ha llevado a cabo en seis países europeos, República Checa, Alemania, Italia, España, Suecia y Reino Unido.

De marzo de 2020 a marzo de 2021, los españoles trabajaron en remoto de media 3,6 días a la semana. Esto se ha traducido en un ahorro de emisiones de carbono de 890 kgCO2e por teletrabajador, lo que equivale a cinco vuelos de Madrid a Londres, un aumento del 58% en comparación con el período anterior al Covid. España ocupa así el tercer lugar después de Italia y Alemania.

En comparación, las emisiones evitadas por Suecia aumentaron de 124 kgCO2e a 243 kgCO2e. Esta variabilidad regional refleja las diferencias en el rendimiento energético promedio de los edificios, así como la variabilidad entre los patrones de desplazamiento: Suecia tiene una intensidad de red eléctrica relativamente baja y utiliza fuentes de carbono más bajas para los sistemas de calefacción domésticos, principalmente calefacción urbana, calefacción eléctrica y biomasa, y un uso insignificante de petróleo y gas, lo que lleva a una mayor eficiencia energética en comparación con otros países.

Esto también se confirma al identificar cuál ha sido el ámbito en el que más emisiones se han evitado: en todos los países, excepto en Suecia, las emisiones evitadas en las oficinas durante la pandemia supusieron el mayor impacto en la huella de carbono individual, y representaron más emisiones de CO2e evitadas que los desplazamientos. Los efectos rebote del aumento del consumo energético doméstico tampoco lo contrarrestaron.

En España, los 270kg de emisiones de carbono domésticas adicionales durante la pandemia se compensan con el ahorro de emisiones en oficinas (867kg) y las evitadas por los desplazamientos al trabajo (294 kg).
 
Impacto estacional en el consumo de energía
Según el informe, aunque el trabajo en remoto ofrece claramente un ahorro medio anual de emisiones de carbono, no siempre es así ya que depende de las circunstancias.

En este contexto, los patrones de comportamiento estacionales, regionales e individuales conducen a diferentes escenarios sobre el consumo de carbono en el contexto del lugar de trabajo. Por ejemplo, una comparación entre Alemania y España muestra que, debido a la alta demanda de calefacción y la combinación de energía fósil predominante en los sistemas de calefacción (petróleo y gas), las emisiones domésticas adicionales en Alemania aumentan en invierno, por lo que trabajar en la oficina puede resultar más eficiente durante esta temporada. Las emisiones de los empleados alemanes que viajan en transporte público (tren) en invierno son de 7,46 kgCO2e/día en la oficina frente a 12,71 kgCO2e/día en casa.

En España, por otro lado, el uso doméstico generalizado de aire acondicionado en verano conlleva un aumento de las emisiones de carbono y hace que trabajar en la oficina sea potencialmente más respetuoso con el medioambiente en verano, especialmente cuando se viaja en tren. En este caso, de acuerdo con los datos del informe, el consumo en la oficina sería de 3,49 kgCO2e/día, mientras que teletrabajando sería de 5,78 kgCO2e/día.