El 67% de las empresas españolas no dispone de un marco formal para evaluar su resiliencia

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ManageEngine RP informe

España registra la menor tasa de ciberincidentes entre los cinco países europeos analizados, pero muestra los niveles más bajos de madurez en planificación, recuperación y refuerzo tras un ataque. ManageEngine advierte de que la falta de métricas, visibilidad y procedimientos dificulta priorizar inversiones y reducir el impacto de una crisis.

Hilda Gómez

ManageEngine, división de Zoho Corporation y proveedor de soluciones de gestión de TI, ha presentado los resultados de su estudio Resiliencia Operativa en 2026, elaborado junto a IO Investigación. El informe, presentado ante los medios de comunicación especializados, revela que, si bien solo el 47% de las empresas españolas sufrió un ciberincidente en los últimos 12 meses, la cifra más baja entre los cinco países europeos analizados (media del 66%), España es también el país con menor madurez en ciberresiliencia.

El dato más preocupante es la ausencia de metodologías formales para evaluar la resiliencia operativa. Solo el 35% de las organizaciones españolas cuenta con un marco estructurado, frente al 56% de media europea. Esto implica que casi 7 de cada 10 empresas carecen de un sistema para medir, anticipar y mejorar su capacidad de respuesta ante incidentes.

Andrés Mendoza, director técnico para el sur de Europa y Latinoamérica de ManageEngine, subraya que “el dato más relevante no es solo cuántas empresas han sufrido un ciberincidente, sino cuántas están realmente preparadas para responder, aprender y reforzar sus operaciones”. Y añade que “sin una metodología formal, resulta difícil priorizar inversiones, asignar responsabilidades y reducir el impacto de una crisis en el negocio”.

 

Respuestas tácticas en lugar de estrategias a largo plazo

El estudio muestra que el 49% de las empresas españolas solo aplica mejoras puntuales tras un incidente, centradas en corregir brechas detectadas. En cambio, solo el 30% introduce cambios estratégicos de largo recorrido, lo que evidencia un enfoque reactivo más que transformador.

Además, el 25% de las organizaciones no tiene objetivos temporales definidos para detectar y responder a incidentes críticos, y el 17% carece de una estrategia de backup para recuperación ante desastres, el porcentaje más alto entre los países analizados.España queda así rezagada en planificación, continuidad operativa y aprendizaje post-incidente.

El informe también recoge que las organizaciones españolas consideran que los ataques impulsados por inteligencia artificial serán el mayor riesgo en los próximos 12 meses. En consecuencia, la monitorización y detección de amenazas se sitúan como la principal prioridad de inversión.

Mendoza insiste en que “la ciberresiliencia operativa exige pasar de una visión reactiva de la seguridad a un enfoque continuo, medible y colaborativo, en el que la tecnología, los procesos y la responsabilidad ejecutiva funcionen de forma coordinada”.