De la planta de producción a la capa de datos: cómo están reescribiendo las empresas líderes las reglas de la agilidad

  • Opinión
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El reto al que se enfrentan hoy en día los líderes empresariales no se limita a una única disrupción, sino más bien a la confluencia de todas ellas al mismo tiempo. La volatilidad geopolítica está redefiniendo las cadenas de suministro a un ritmo más rápido del que pueden adaptarse los ciclos de aprovisionamiento.

Por Manos Raptopoulos, presidente global de Customer Success para Europa, Asia-Pacífico (APAC), Oriente Medio y África, y miembro del Consejo Ampliado de SAP SE.

 

Los marcos normativos están cambiando simultáneamente en múltiples jurisdicciones. Los costes energéticos, los mercados laborales y las expectativas de los clientes evolucionan en direcciones distintas, a menudo en conflicto directo entre sí.

 

Bienvenidos a la empresa autónoma

La pregunta que más me plantean, sea cual sea el sector o la región, siempre gira en torno a la misma idea: ¿cómo podemos crear una organización capaz de absorber las continuas turbulencias sin perder la coherencia operativa?

Mi respuesta es, cada vez más, la misma: no se puede gestionar la disrupción permanente de forma reactiva. Hay que crear sistemas capaces de anticiparse, adaptarse y actuar de forma autónoma, a gran escala y en tiempo real. Eso es lo que hace posible ahora la IA empresarial, correctamente integrada en el núcleo digital de una organización. Y la prueba más clara que puedo ofrecer proviene de nuestros clientes, muchos de los cuales compartieron sus procesos de innovación en IA en SAP Sapphire.

 

Los datos son la base, no un elemento secundario

El recorrido de Ericsson resulta interesante precisamente porque la empresa se enfrentó a una realidad a la que muchas organizaciones aún se resisten. Como expresó Esra Kocatürk Norell, vicepresidenta de Experiencia del Cliente y TI Empresarial de Ericsson: “Una vez que las empresas escalan la IA, el problema deja de ser la IA y se convierte en un problema de datos”.

Esa idea impulsó una inversión deliberada en una estructura de datos empresariales unificada creada con SAP Business Data Cloud, una arquitectura regulada que permite que los datos permanezcan en su lugar mientras se gestionan de forma centralizada la semántica empresarial, la gobernanza y las políticas de ciclo de vida.

Más de 85.000 usuarios utilizan ya la plataforma de IA unificada Joule, y Ericsson está avanzando con confianza de la fase de experimentación a la ejecución en toda la organización. Está avanzando en dos frentes paralelos: modernizando su infraestructura central de ERP a través de RISE with SAP y, al mismo tiempo, aprovechando el valor que aporta la IA en la toma de decisiones, la eficiencia y los nuevos modelos de negocio.

Lo que demuestra Ericsson es que el camino hacia una IA de confianza y replicable pasa por la gobernanza de los datos, y que sentar esas bases desde el principio supone una ventaja estratégica, no un coste.

 

Del núcleo digital al mundo físico

Si Ericsson ilustra cómo es la transformación de la IA a nivel de arquitectura de datos, Martur Fompak International, líder mundial en asientos y sistemas de interior para automóviles, muestra cómo se traduce en la planta de producción. La empresa ha implantado un modelo de intralogística autónoma impulsado por Joule y las capacidades de IA integradas de SAP, en colaboración con su socio en el ámbito de la robótica, Humanoid, para integrar robots impulsados por IA directamente en las operaciones de fabricación en tiempo real.

El sistema conecta las señales de producción y el contexto empresarial con la ejecución física autónoma. Guiados por los datos de los materiales, las ubicaciones de almacenamiento, la secuenciación y las prioridades de producción, los robots humanoides gestionan ahora los flujos de materiales en todo el entorno de fabricación: identifican, transportan y entregan los materiales a la línea de producción, al tiempo que confirman continuamente la información en los sistemas de SAP.

La lógica consiste en “combinar la autonomía cognitiva con la automatización física”, tal y como describió Özlem Altinisik, directora de Tecnologías Inteligentes del Grupo en Martur Fompak International, con el fin de “transformar la ejecución, acelerar la toma de decisiones y ampliar las capacidades de la empresa inteligente en toda la organización”.

Los primeros resultados muestran un aumento del rendimiento y una reducción de los errores, con un objetivo futuro de multiplicar por cinco la eficiencia laboral en la producción en serie. Martur Fompak International fue la única ganadora en la categoría de Excelencia en IA de los Premios a la Innovación de SAP 2026, un reconocimiento no solo a la tecnología, sino también a la voluntad de reinventar los entornos fabriles.

 

Velocidad, escala y la plataforma inteligente

Prysmian, líder mundial en soluciones de cableado con una facturación de 20.000 millones de euros y operaciones en más de 50 países, tomó un camino diferente, pero igualmente decisivo. La empresa completó su evolución hacia una plataforma en la nube preparada para la IA a través de RISE with SAP en tan solo cuatro meses y, a continuación, utilizó esa base para desarrollar más de 100 casos de uso de IA en todo su negocio. Los resultados son cuantificables: un 70 % de automatización de las actividades repetitivas, una reducción del 80 % en el tiempo de implementación de nuevas soluciones y una aceleración del 50 % en el tiempo de comercialización de nuevos productos.

Lo que más me llama la atención del recorrido de Prysmian es cómo replantea el papel de la tecnología empresarial. Giovanni Cauteruccio, director de sistemas de información del grupo y responsable digital de Prysmian, describió la IA integrada como “un factor diferenciador clave, que nos permite acelerar la implantación de soluciones y reforzar las competencias y la cultura en materia de IA en toda la organización”.

En otras palabras, la plataforma no es simplemente un sistema de registro, sino un motor de desarrollo de capacidades que hace que la organización sea más inteligente con el paso del tiempo.

 

Arquitectura de la agilidad

Desde una perspectiva global, estas tres historias apuntan hacia algo más grande que la suma de sus partes. La «empresa autónoma» no es una aspiración lejana. Se está construyendo ahora mismo, gracias a organizaciones que han asumido el compromiso deliberado de integrar la IA en el núcleo de sus operaciones como un principio de diseño fundamental, en lugar de como una mera característica.

Lo que lo hace posible es la convergencia de una base de datos gobernada, una plataforma ERP inteligente y capacidades de IA que se extienden desde el escritorio hasta la línea de producción y la cadena de suministro. Cuando estos elementos se integran adecuadamente, las organizaciones obtienen algo que ninguna gestión reactiva puede proporcionar: la capacidad de detectar, decidir y actuar más rápido de lo que tarda en materializarse una disrupción.

La incertidumbre no va a desaparecer. Las organizaciones que mejor sabrán desenvolverse en este entorno serán aquellas que construyan desde hoy sistemas capaces de convertir la volatilidad en información útil y esa información en una ventaja competitiva.