Las redes sociales, puerta de entrada para los fraudes
- Seguridad
Los ciberdelincuentes se aprovechan de la popularidad y el uso intensivo por parte de millones de usuarios de plataformas como Instagram, Facebook o WhatsApp para lanzar los cebos de estafas digitales con mensajes de urgencia, premios o inversiones falsos o suplantación de identidad, como señala ESET.
Las redes sociales también son populares entre los ciberdelincuentes, que aprovechan su amplia difusión para intentar atraer a sus víctimas con todo tipo de campañas. ESET señala que "aprovechan la cercanía y la confianza de plataformas como Instagram, Facebook o WhatsApp para lanzar engaños basados en la urgencia, los premios falsos, las inversiones irreales o la suplantación de identidad".
La compañía recuerda algunos de los casos más sonados relacionados con redes sociales, como una vulnerabilidad que entre abril y mayo de este año comprometió más de 20.000 cuentas de Instagram, o la filtración que se produjo en febrero, en la que se expusieron cerca de 149 millones de credenciales en plataformas de amplia difusión, como Instagram, Facebook o TikTok.
Con todo, lo más habitual no son estas grandes exfiltraciones de credenciales, sino el uso de cuentas falsas y anuncios fraudulentos. Solo en 2025, Meta retiró 159 millones de anuncios fraudulentos y cerró 10,9 millones de cuentas de Facebook e Instagram que estaban vinculadas a centros de estafa. En España hubo 430.000 casos de estafas informáticas en España, un 88% de todos los ciberdelitos conocidos.
Josep Albors, director de investigación y concienciación de ESET España, explica que "el fraude en redes ya no se limita a mensajes burdos o perfiles falsos fáciles de detectar. Hoy combina anuncios maliciosos, suplantación de identidad, robo de cuentas, grupos de inversión fraudulentos, ofertas de empleo falsas y contenidos apoyados en inteligencia artificial para resultar más creíbles y escalar con rapidez. El riesgo del fraude financiero es alto y se prevé que siga creciendo por la expansión de la IA y la globalización de los llamados scam centers".