Más de la mitad de los fraudes de mensajería se completa en 30 minutos

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Un nuevo informe de Kaspersky cuantifica el coste de las ciberestafas que utilizan sistemas de mensajería como WhatsApp, Telegram, SMS o iMessage, a menudo de forma combinada para dar verosimilitud al engaño. En España, el coste medio de este tipo de fraudes es de 577 euros.

Una encuesta encargada por Kaspersky y realizada a más de 2.800 víctimas de estafas por mensajería de 12 países, entre ellos España, arroja un poco de luz sobre el modo en que operan estos fraudes. Resulta interesante constatar, por ejemplo, que en un 63% de los casos las estafas utilizaron varios canales para imitar de forma convincente conversaciones y notificaciones legítimas.

La compañía llama la atención también sobre la velocidad a la que se producen estos ataques. Hasta un 52% de las víctimas reconoció que habían conseguido hacerse con su dinero o su información personal en menos de 30 minutos; un porcentaje que en España llega al 64,4%. También en nuestro país, las plataformas más utilizadas fueron WhatsApp (46%), SMS o iMessage (47,2%) y Telegram (18,4%).

En el lado bajo de los recursos sustraídos, el 36% perdió menos de 116 euros; en el lado alto de la tabla, en el 11% de los casos las pérdidas superaron los 1.160 euros. En el caso de España, la media estuvo en 577 euros. En muchos casos (28%), los usuarios fueron víctimas de tres o más fraudes en los últimos seis meses. Es interesante, por otro lado, que el informe refleje también el impacto emocional. Las principales emociones que genera el fraude en España son ira (42%), malestar o tristeza (39,6%) y frustración (38,4%).

Marc Rivero, investigador principal de seguridad del equipo Global Research & Analysis Team (GReAT) de Kaspersky, destaca que “esta nueva generación de estafas está diseñada para resultar indistinguible de una conversación cotidiana. La IA está acelerando esta tendencia y permite a los atacantes imitar marcas, voces y relaciones personales a gran escala. Por eso, la concienciación ya no es suficiente por sí sola. Es necesario combinar hábitos de seguridad básicos con herramientas capaces de detectar y bloquear amenazas en tiempo real”.