La mitad de las empresas no puede monitorizar el uso de la inteligencia artificial
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El 42% de los responsables de decisión admite que su infraestructura tecnológica no permite saber cómo los empleados utilizan la IA en su día a día. El 58% afirma que los trabajadores adoptan la IA a un ritmo que supera la capacidad del equipo de TI para gobernarla. La seguridad y la exposición de datos son la principal preocupación.
La adopción de la inteligencia artificial avanza más rápido que la capacidad de las empresas para gobernarla. Así lo revela un nuevo estudio de Nexthink, elaborado junto a Harvard Business Review Analytic Services, que concluye que cuatro de cada diez organizaciones (42%) reconocen que su infraestructura tecnológica no permite monitorizar el uso de la IA por parte de los empleados, lo que genera un punto ciego crítico en plena aceleración de la automatización.
Este déficit de visibilidad impide a las empresas saber cómo se integran las herramientas de IA en las tareas diarias de los trabajadores. El informe anticipa que no habrá grandes cambios en los próximos 12 meses, y solo el 19% planea implementar o mejorar software de monitorización durante ese periodo.
“Los empleados han empezado a explorar, probar e integrar la IA en sus tareas diarias antes de que muchas organizaciones lograran articular una estrategia clara respecto a la IA”, señala Pedro Bados, CEO y cofundador de Nexthink. El directivo añade que “cuando TI comienza a desplegar marcos de gobernanza debe tener en cuenta preferencias de software, comportamiento de los usuarios y métodos de trabajo ya arraigados”.
Formación y gobernanza como prioridades
El estudio confirma que la brecha ya es visible en las organizaciones. El 58% afirma que los empleados adoptan la IA más rápido de lo que TI puede monitorizarla y gobernarla, y el 45% reconoce que TI debe gobernar la IA sin tener visibilidad clara de su uso real.
El uso extraoficial de herramientas de IA es el mayor punto ciego, ya que solo el 27% tiene visibilidad sobre él, frente al 46% en el uso oficial. El 63% considera que la visibilidad del uso extraoficial debe mejorar de forma urgente.
La principal preocupación es la seguridad y la exposición de datos, señalada por el 79% de los encuestados.
Aunque la visibilidad sigue siendo limitada, las empresas sí avanzan en otros frentes. El 75% de los encuestados incluye formación en IA para empleados en sus planes, y el 67% trabaja en nuevas políticas de gobernanza de IA.
Bados subraya que “la IA tiene un potencial inmenso, pero para que se utilice de forma eficaz, los ejecutivos deben combinar la gobernanza con la innovación en IA, y la automatización con un conocimiento profundo de la experiencia real y cotidiana de los empleados. Solo así, las organizaciones podrán avanzar con seguridad en esta nueva era de cambios profundos”.