El 28% de los proveedores de IA soberana no aporta pruebas de sus garantías de soberanía

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Un estudio de Omdia alerta de que una parte significativa del mercado utiliza el concepto de soberanía como argumento comercial sin aportar evidencias suficientes sobre la protección de los datos, la resiliencia de las redes o las obligaciones contractuales asumidas frente a sus clientes.

La soberanía digital se ha convertido en una de las principales prioridades para empresas y administraciones que buscan desplegar inteligencia artificial sin exponer información sensible fuera de sus jurisdicciones. Sin embargo, según el informe “Sovereign AI: A Playbook for Success”, elaborado por Omdia, muchos proveedores que comercializan servicios bajo la etiqueta de IA soberana no ofrecen garantías claras de que sus soluciones cumplan realmente con los requisitos de soberanía que demandan las organizaciones.

 

La soberanía usada como argumento comercial

La investigación analizó 35 proveedores de IA soberana en 20 países, incluyendo laboratorios de IA, hiperescalares, operadores de centros de datos, proveedores neocloud y compañías de telecomunicaciones. Para ello examinó acuerdos de nivel de servicio, contratos, prácticas de privacidad, certificaciones y documentos de procesamiento de datos. El análisis concluye que, en muchos casos, el término soberanía se utiliza simplemente para indicar que la infraestructura está ubicada localmente.

De hecho, el 28% de los proveedores analizados no aporta ninguna prueba verificable que respalde sus afirmaciones sobre soberanía digital. Algunos incluso exigen a los clientes asumir el coste de auditorías independientes para comprobar si las garantías anunciadas son reales.

Según Camille Mendler, directora de investigación para Telco B2B en Omdia, “alojar datos localmente no basta para considerar que una plataforma es verdaderamente soberana”. La analista sostiene que los proveedores deben demostrar transparencia operativa, capacidades reales y garantías contractuales claras para respaldar estas afirmaciones.

 

La red también forma parte de la soberanía

Uno de los hallazgos más relevantes del informe es el papel que desempeñan las redes de comunicaciones. Omdia advierte de que la soberanía no afecta únicamente al lugar donde se almacenan los datos, sino también al modo en que estos circulan entre usuarios, aplicaciones y servicios. Sin embargo, el 80% de los contratos revisados indica que la resiliencia de la red queda fuera de la responsabilidad directa del proveedor o no está plenamente garantizada.

La consultora considera que esta situación genera una importante brecha entre las expectativas de los clientes y las responsabilidades asumidas por muchos proveedores de IA soberana.

El análisis también cuestiona la fortaleza de las garantías contractuales ofrecidas por buena parte del mercado. Dos de cada tres proveedores limitan las compensaciones por incumplimiento a simples créditos de servicio, una práctica habitual en los contratos tecnológicos pero que, según la consultora, puede resultar insuficiente para organizaciones que dependen de estos entornos para procesos críticos.

Además, el informe detecta un uso frecuente de expresiones ambiguas basadas en "mejores esfuerzos", sin compromisos claramente definidos sobre niveles de servicio o responsabilidades operativas.

 

Los proveedores estadounidenses obtienen mejor valoración contractual

Uno de los resultados más llamativos es que los proveedores de inteligencia artificial con sede en Estados Unidos obtienen mejores valoraciones en materia de transparencia y condiciones contractuales que muchos de los operadores locales que comercializan servicios soberanos.

La principal excepción identificada por Omdia corresponde a los proveedores de India, que destacan por ofrecer niveles más elevados de transparencia y claridad contractual.

Más allá de la evaluación técnica, el informe confirma que la soberanía digital está influyendo directamente en las inversiones tecnológicas. Hasta el 45% de las grandes empresas prevé incorporar o sustituir proveedores TIC durante los próximos 18 meses por motivos relacionados con soberanía, cumplimiento normativo o control de datos.

Además, una de cada cinco grandes organizaciones ya exige mecanismos específicos de soberanía de red como parte de sus requisitos tecnológicos. En estos proyectos, las operadoras de telecomunicaciones aparecen como el socio de IA que genera mayores niveles de confianza.

El informe advierte de que las pequeñas y medianas empresas podrían ser las más vulnerables a mensajes comerciales confusos. A diferencia de las grandes corporaciones, las pymes suelen carecer de equipos especializados capaces de analizar acuerdos de servicio, auditorías, certificaciones o aspectos jurídicos relacionados con la soberanía de los datos.

Por este motivo, Omdia recomienda a los proveedores reforzar la transparencia mediante certificaciones, centros de confianza, acuerdos de nivel de servicio diferenciados para red e IA y alianzas que permitan demostrar competencias reales más allá de la simple ubicación geográfica de la infraestructura.

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