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La incertidumbre hace mella en las expectativas de los primeros ejecutivos

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Los CEOs de todo el mundo están niveles récord de pesimismo en lo que respecta a la evolución de la coyuntura económica en 2020. Para PwC, firma autora del estudio, esta percepción tiene un culpable directo: la incertidumbre.

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Los primeros ejecutivos mundiales y españoles confirman la desaceleración de la economía global este año, según la "Encuesta Mundial de CEOs", realizada por PwC, que ha desvelado sus conclusiones coincidiendo con el Foro de Davos. Según este informe, el 53% de los primeros directivos globales prevé una desaceleración del crecimiento económico mundial en los próximos doce meses, casi 25 puntos más que el año pasado y 48 más que hace dos. El porcentaje todavía es más elevado en el caso de los CEOs españoles.

Pero ¿qué está empujando a la baja las expectativas de los máximos ejecutivos de todo el mundo? La respuesta, de acuerdo con PwC, es la incertidumbre. Los autores explican que el incierto crecimiento económico no se encontraba entre las diez principales amenazas sociales, políticas y económicas para el crecimiento de las empresas el año pasado. Este año, sin embargo, ha escalado hasta la tercera posición, justo detrás de los conflictos comerciales (que pasan del cuarto al segundo lugar) y del exceso de regulación.

Para los CEOs españoles, las cinco principales amenazas son, por este orden, el exceso de regulación (especialmente en materia laboral), los ciberataques, la velocidad del cambio tecnológico y la incertidumbre política y geopolítica.

Regulación de Internet
La edición de este año de nuestra Encuesta Mundial de CEOs recoge la especial preocupación de los máximos ejecutivos de todo el mundo por los cambios regulatorios en el ámbito tecnológico.

El 71% prevé que se aprueben nuevas normativas para regular el comercio electrónico, la privacidad y los contenidos en Internet y en redes sociales; el 68% para acabar con el dominio de las grandes compañías tecnológicas y el 51% para forzar a las empresas a compensar a los ciudadanos por el uso de sus datos. 

Existe división de opiniones sobre cómo se va a encauzar y cuáles serán los efectos de esa regulación: mientras que el 50% de los CEOs de todo el mundo cree que cada país o región va a aprobar sus propias iniciativas legislativas (lo que provocará la fragmentación de Internet), un 40% espera que los países acuerden una única legislación global y no se produzca tal división. Los CEOs más preocupados por esta cuestión son los de las compañías norteamericanas, de Europa Occidental y de Oriente Medio.

Temas que cobran peso
En el informe del año pasado, los presidentes y consejeros delegados coincidían en la necesidad de formar a sus empleados y ayudarles a adquirir nuevas capacidades digitales para que las empresas sean capaces de afrontar y sacar partido de todos los retos derivados del desarrollo de las nuevas tecnologías y de la robotización.

Sin embargo, solo el 18% del total de los directivos a nivel mundial y el 20% de los españoles, dicen haber realizado progresos significativos a la hora de poner en marcha programas de upskilling. Entre los principales obstáculos que se encuentran las empresas para llevar a cabo este tipo de iniciativas están la falta de motivación de los empleados o la escasez de recursos.

Finalmente, esta edición hace un análisis específico de cómo ha evolucionado su opinión sobre el cambio climático en los últimos diez años y revela la creciente preocupación de los primeros ejecutivos. Entre 2010 y 2020, ha pasado del 16% al 30% el porcentaje de los que consideran que combatir el cambio climático puede suponer una ventaja competitiva para sus empresas entre sus grupos de interés. En el caso de los consejeros delegados españoles este porcentaje es, ahora, del 37%.