La UE aprueba cambios en la Ley de IA para simplificar su aplicación

  • Normativas
Parlamento Europeo

El Consejo de la Unión Europea da el visto bueno definitivo a la reforma del reglamento de inteligencia artificial, que retrasa la entrada en vigor de las obligaciones para los sistemas de alto riesgo y refuerza la protección frente a contenidos sexuales sin consentimiento.

El Consejo de la Unión Europea ha aprobado de forma definitiva una reforma de la Ley de Inteligencia Artificial (AI Act) destinada a simplificar la aplicación del marco regulador europeo y facilitar su implantación por parte de empresas y administraciones. La modificación forma parte del paquete legislativo Omnibus VII, con el que Bruselas revisa distintas normas para reducir la carga administrativa y armonizar la regulación digital en el conjunto de la Unión.

Uno de los principales cambios afecta al calendario de aplicación de las obligaciones para los sistemas de IA de alto riesgo. La normativa establece nuevos plazos para su entrada en vigor: los sistemas de alto riesgo independientes deberán cumplir los requisitos a partir del 2 de diciembre de 2027, mientras que aquellos integrados en productos estarán sujetos a la regulación desde el 2 de agosto de 2028.

 

Nuevas prohibiciones contra el contenido sexual generado por IA

La reforma incorpora además una nueva categoría de prácticas prohibidas relacionadas con el uso de inteligencia artificial para crear contenido sexual o íntimo sin consentimiento, así como material vinculado al abuso sexual infantil.

Entre los sistemas afectados se encuentran las herramientas capaces de generar imágenes desnudas de personas reales o de modificar fotografías para mostrar partes íntimas mediante técnicas de inteligencia artificial.

 

Menos carga regulatoria y mayor claridad jurídica

La norma también introduce modificaciones para simplificar el cumplimiento regulatorio. Entre ellas destaca el aplazamiento del plazo para que los Estados miembros creen sus sandboxes regulatorios, entornos de prueba destinados a evaluar sistemas de IA bajo supervisión de las autoridades competentes.

Asimismo, se reduce de seis a tres meses el periodo concedido a los proveedores para implantar los mecanismos de transparencia exigidos en los contenidos generados mediante inteligencia artificial.

Otro de los objetivos de la reforma es evitar duplicidades normativas. Para ello, el texto establece un mecanismo que aclara cómo deben aplicarse las obligaciones de la Ley de IA cuando determinados productos ya están sujetos a requisitos específicos en sectores como los dispositivos médicos, los juguetes, la maquinaria, los ascensores o las embarcaciones.

 

Más funciones para la Oficina Europea de IA

La reforma también delimita con mayor precisión las competencias de la Oficina Europea de IA, que supervisará los sistemas desarrollados sobre modelos de inteligencia artificial de propósito general cuando el modelo y la aplicación pertenezcan al mismo proveedor.

No obstante, determinadas materias seguirán bajo la competencia de las autoridades nacionales, especialmente en ámbitos como las fuerzas de seguridad, la gestión de fronteras, la administración de justicia o las entidades financieras.

 

Orientación para empresas

El nuevo reglamento incorpora además la obligación de que la Comisión Europea publique directrices específicas para ayudar a los operadores económicos a cumplir los requisitos aplicables a los sistemas de IA de alto riesgo, especialmente cuando estos ya estén regulados por otra legislación europea.

El texto será publicado próximamente en el Diario Oficial de la Unión Europea y entrará en vigor tres días después de su publicación. Forma parte de la estrategia comunitaria para simplificar el marco regulatorio europeo, una línea de actuación que incluye la revisión de normas relacionadas con la sostenibilidad, la digitalización, la industria, la automoción o la agricultura, entre otros ámbitos.