Las grandes empresas españolas convierten la sostenibilidad en un factor de competitividad
- Sostenibilidad
El Estudio Advice de Éxito Empresarial, RSE, ESG y Sostenibilidad constata un giro hacia actuaciones más concretas, tangibles y medibles, con la inteligencia artificial y la digitalización entre las prioridades.
Las grandes empresas españolas están cambiando la forma de abordar sus políticas de responsabilidad social, sostenibilidad y criterios ESG. El foco se desplaza desde los compromisos generales hacia actuaciones concretas, visibles y susceptibles de medir su impacto. Es una de las principales conclusiones de la 35ª oleada del Estudio Advice de Éxito Empresarial, Responsabilidad Social Empresarial (RSE), ESG y Sostenibilidad, correspondiente al otoño de 2026.
El informe, elaborado por Advice Strategic Consultants coincidiendo con el vigésimo aniversario del estudio, señala que las compañías están incorporando la sostenibilidad a su estrategia empresarial como un elemento de competitividad, anticipación y gestión de riesgos. Al mismo tiempo, las empresas están prestando mayor atención a las preocupaciones de ciudadanos, trabajadores, pymes y autónomos para convertirlas en programas de acción social con un impacto más tangible.
Fundación “la Caixa” mantiene el liderazgo
Fundación “la Caixa” vuelve a ocupar la primera posición del ranking de RSE, ESG y sostenibilidad en España, un liderazgo que mantiene por vigésimo año consecutivo. El top 10 de 2026 se completa con El Corte Inglés, CaixaBank, Inditex, Santander, Mercadona, Telefónica, Cellnex Telecom, Meliá Hotels International e Iberdrola.
Más allá del liderazgo de la Fundación, el ranking refleja el peso de algunas de las mayores compañías españolas en la agenda ESG. El Corte Inglés, CaixaBank, Inditex, Santander y Mercadona figuran entre las cinco siguientes posiciones, mientras que Telefónica y Cellnex Telecom representan al sector tecnológico y de las telecomunicaciones dentro de los diez primeros puestos. Meliá Hotels International e Iberdrola completan este grupo de empresas líderes.
De la sostenibilidad al impacto empresarial
La principal transformación que detecta el estudio tiene que ver con la ejecución. Las grandes compañías españolas estarían dejando atrás una concepción de la sostenibilidad centrada exclusivamente en declaraciones y objetivos generales para avanzar hacia iniciativas cuyo impacto pueda identificarse, medirse y comunicarse de manera transparente a los diferentes grupos de interés.
Esta evolución se produce en un escenario marcado por la incertidumbre económica y geopolítica, la inflación, el cambio climático y la rápida implantación de la inteligencia artificial. Para las empresas, la sostenibilidad deja así de ser un ámbito aislado y pasa a relacionarse directamente con la competitividad, la gestión de riesgos y la capacidad de adaptación.
“Desde el punto de vista de las grandes empresas, vincular sostenibilidad y competitividad, resiliencia de cadena de suministro y autonomía energética, con énfasis en adaptación climática y naturaleza como factores de diferenciación y gestión de riesgos es el enfoque correcto de su acción social, RSE, ESG, Sostenibilidad”, resume Jorge Díaz Cardiel, socio director de Advice Strategic Consultants.
Geopolítica, economía e inteligencia artificial
El informe pone de manifiesto que las políticas ESG están cada vez más condicionadas por el contexto en el que operan las compañías. La geopolítica se ha convertido en una fuente importante de preocupación tanto para la población general como para los líderes de opinión.
El 73% de la población general considera preocupante la situación geopolítica internacional, porcentaje que aumenta hasta el 88% entre los líderes de opinión. Las guerras comerciales también generan inquietud: el 89% de la población general afirma sentir ansiedad e incertidumbre ante esta situación, frente al 94% de empresarios, directivos y analistas.
La inteligencia artificial constituye el otro gran elemento disruptivo. Su implantación está modificando las formas de trabajar y afecta directamente al empleo, generando expectativas de productividad y eficiencia, pero también preocupación entre los trabajadores.
Entre empresarios y directivos, el 76% identifica como objetivos del uso de IA una mayor productividad, eficiencia operativa y reducción de costes. En cambio, el 69% de la masa salarial española muestra, según el estudio, un fuerte sentimiento de miedo ante la posibilidad de quedarse obsoleto o ser sustituido por software, agentes de IA o robots inteligentes.
La respuesta que reclaman los distintos colectivos también difiere. Los líderes de opinión consideran que la digitalización y la IA son herramientas necesarias para crear riqueza, y el 81% considera que esa creación de riqueza constituye la mejor acción social. En cambio, la población general, los asalariados, las pymes y los autónomos ponen el acento en la formación para cerrar la brecha digital: el 77% considera que la formación, la educación y el entrenamiento específico forman parte esencial de la responsabilidad social empresarial.
“El uso de las tecnologías de la digitalización y, por tanto, de la inteligencia artificial se traduce en dos aspectos compatibles y complementarios”, explica Jorge Díaz Cardiel. La tecnología puede contribuir a crear riqueza y mejorar la productividad, pero las empresas deben acompañar su despliegue con formación para facilitar la adaptación de trabajadores, pymes y autónomos.
Las prioridades de las empresas
En este nuevo escenario, las grandes compañías españolas están orientando sus programas de acción social, RSE, ESG y sostenibilidad hacia una serie de prioridades. Entre ellas se encuentran escuchar a la sociedad y responder a sus necesidades, reforzar la inclusión y el impacto en las comunidades locales y avanzar hacia una tecnología responsable y transparente, especialmente en el ámbito de la inteligencia artificial.
La digitalización aparece además como una herramienta para crear riqueza, mientras que la formación se presenta como un mecanismo para reducir la brecha digital de trabajadores, pymes y autónomos. De esta manera, el estudio conecta directamente la transformación tecnológica con la dimensión social de la sostenibilidad.
En el terreno medioambiental, las prioridades incluyen la financiación sostenible, la biodiversidad y la naturaleza, la economía circular, los envases y residuos, la descarbonización operativa y la resiliencia climática. A ello se suma una mayor atención a la gobernanza ESG y a la simplificación regulatoria.
El resultado es una concepción más amplia de la sostenibilidad. Las compañías no solo deben reducir su impacto ambiental o cumplir con las exigencias regulatorias, sino también demostrar cómo sus actuaciones contribuyen a la competitividad, la resiliencia de las cadenas de suministro, la autonomía energética, la transformación digital y el bienestar de las comunidades en las que operan.
Una respuesta empresarial a las nuevas demandas sociales
El estudio también diferencia entre aquellos problemas ante los que las compañías pueden desarrollar una actuación directa y aquellos cuya dimensión exige principalmente una respuesta de las administraciones públicas.
Entre las cuestiones que más preocupan a la sociedad española aparecen la inmigración, la vivienda y la inflación, incluidos los precios de la vivienda, la energía y los alimentos. Según Advice, tanto los líderes de opinión como la población general consideran que estos problemas corresponden fundamentalmente al Estado por su naturaleza y por los recursos necesarios para afrontarlos.
En el caso de la inmigración, el estudio señala un cambio durante el verano. Si en julio ocupaba el quinto puesto entre las preocupaciones de los españoles, pasó a situarse en primera posición en agosto y durante la primera quincena de septiembre. Advice precisa que su cuestionario no preguntaba específicamente por los acontecimientos de Ceuta del 30 de julio, aunque una mayoría de entrevistados introdujo espontáneamente esa cuestión al hablar de sus principales preocupaciones.
En definitiva, la 35ª oleada del Estudio Advice dibuja un escenario en el que la sostenibilidad se integra cada vez más en la estrategia empresarial. Las grandes compañías españolas —desde Inditex, Santander, Telefónica o Iberdrola hasta Mercadona, CaixaBank, Cellnex o El Corte Inglés— están orientando sus políticas ESG hacia resultados concretos y medibles.