La IA se afianza en España mientras crece la mirada crítica de la ciudadanía
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El uso de IA generativa en España se dispara hasta casi el 70%, con un 19,8% de usuarios diarios y solo un 31,2% que nunca la ha probado. La confianza, sin embargo, cae y uno de cada cuatro ciudadanos evita delegar decisiones importantes en sistemas autónomos.
La inteligencia artificial ya forma parte de la vida cotidiana en España. Así lo confirma el segundo Observatorio Anual IAON, impulsado por el Gobierno de Aragón, Microsoft, Ibercaja y Fundación Ibercaja, que muestra un avance notable en la adopción de herramientas generativas y un cambio de actitud hacia su uso.
Según el estudio, casi el 70% de los encuestados afirma utilizar IA generativa, frente al 51% de hace un año, y solo el 31,2% declara no haberla usado nunca, una caída significativa respecto al 50% registrado en 2025. La frecuencia también aumenta, y un 19,8% la emplea a diario y otro 19,3% varias veces por semana.
Este crecimiento convive con una reducción en la confianza, interpretada por IAON como un síntoma de madurez tecnológica. La ciudadanía deja de ver la IA como un agente autónomo y la sitúa como una herramienta que debe estar al servicio de las personas. La planificación de viajes es la única decisión que más de la mitad de la población delegaría en sistemas de IA (55,5%), mientras que en ámbitos sensibles, como educación, salud o finanzas, la prudencia se impone. Uno de cada cuatro ciudadanos no delegaría ninguna decisión importante en sistemas autónomos.
El impacto en empresas y empleo
Una de las novedades del informe es la incorporación de autónomos, micropymes y pymes. El 40% de estos profesionales reconoce que la IA mejora su competitividad, aunque la mayoría carece de gobernanza interna, protocolos de uso o estrategias formativas. La adopción crece, pero aún sin una estructura que garantice un uso seguro y eficiente.
Las preocupaciones mantienen el patrón del año anterior, con la privacidad y el uso de datos personales como principal inquietud (52,9%), seguida de la pérdida de empleos y la desigualdad económica (51,2%) y de la manipulación y los deepfakes (49,4%). La percepción de riesgo laboral desciende respecto al 64,7% de 2025, lo que sugiere que la ciudadanía empieza a ver la IA como un factor de transformación más que de destrucción de empleo. También baja la percepción de desigualdad del 68,2% al 58,4%.
El informe refleja además una mejora en la competencia digital. Un 38,5% se considera usuario intermedio y un 10,2% avanzado, mientras que el porcentaje de personas sin conocimientos cae al 16,7%. La brecha generacional persiste, con un 49,3% de mayores de 59 años que nunca han utilizado IA generativa, y el nivel educativo continúa siendo determinante en el uso y la confianza.