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Las empresas españolas insisten en el presencialismo: teletrabajar no es posible en el 70%

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En general, los profesionales que más quieren teletrabajar pero no pueden se encuentran en los países del sur de Europa, de acuerdo con un estudio mundial de Randstad. En nuestro país, el 70% de las empresas mantiene la metodología tradicional, pese a que casi seis de cada diez trabajadores consideran que en su puesto actual dispone de todo lo necesario para poder teletrabajar.

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El teletrabajo se va a convertir a este paso en una quimera para gran parte de los trabajadores españoles. Eso es lo que se desprende de los datos extraídos por Randstad de su estudio Workmonitor, que se realiza a partir de 13.500 encuestas a profesionales ocupados de 33 países.

Según la empresa, el 68,6% de los empleados españoles quiere teletrabajar, pero no puede porque su empresa no lo permite, y eso se debe al sistema de trabajo de las compañías. Siete de cada diez mantienen actualmente la metodología “tradicional” de trabajo. Además, el dato contrasta con que el hecho de que están preparadas para ello, ya que el 57,5% de los ocupados cree que en su empleo actual dispone de todo lo necesario para poder teletrabajar.

Lo que ocurre en España no es diferente a lo que sucede en otros países europeos, pero sobre todo en los del sur de Europa, donde se concentra una mayor cantidad de trabajadores que quieren teletrabajar pero no se lo permiten sus empresas. En Europa el panorama es el siguiente: Grecia, Portugal, Italia y España tienen tasas de entre el 75% y el 69%. Le siguen Francia (64%) y Reino Unido (61%). A continuación, y por debajo de la media europea, se sitúan Luxemburgo (60%), Bélgica (57%) Alemania, Dinamarca (52%), Noruega (51%), Países Bajos (48%) y, por último, Austria (47%).

Fuera del continente, China es el país con la tasa más elevada de profesionales que no pueden teletrabajar (71%). A continuación, se encuentra Estados Unidos (66%) y, con menores índices, Japón (60%) y Australia (55%).

Sin embargo, más teletrabajo podría reportar una serie de ventajas a las organizaciones. En opinión de Miguel Valdieso, director de Randstad Human Capital Consulting, “el teletrabajo ocasional debería verse como una opción beneficiosa para todas las partes: para el profesional porque le posibilita ser más eficiente a la hora de llevar a cabo su actividad y le produce ahorros en tiempos improductivos (desplazamientos, ineficiencias en el lugar de trabajo e incluso reuniones más cortas); y para la empresa, porque la satisfacción de sus empleados redunda en mejores ratios de eficacia, lo que mejora los resultados de su negocio”.