“Ahora el reto está en transformar el dato en productividad”, Ana Palacios
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Dentro del 40º Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones de AMETIC en Santander, Ana Palacios, directora general del Dato, Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública de España, ha expuesto una visión donde el dato deja de ser un mero recurso técnico para consolidarse como una infraestructura industrial y de competitividad, indispensable en plena era de aceleración de la inteligencia artificial.
“La aceleración de la inteligencia artificial depende de disponer de información de calidad, conectarla y transformarla en conocimiento útil”, ha indicado Ana Palacios, que ha añadido que, “en esta nueva realidad, la brecha competitiva no se medirá únicamente por el volumen de tecnología, sino por la capacidad de convertir esos datos en mejores decisiones, procesos eficientes y nuevos servicios”.
Tal y como ha comentado en su intervención en la segunda jornada del Encuentro, durante años se ha hablado de transformar datos en información. Hoy, el verdadero factor diferencial radica en dar el siguiente paso: transformar datos en productividad para las empresas, las administraciones y la economía en su conjunto. El valor no reside en acumular información, sino en saber utilizarla para generar mejores decisiones y procesos eficientes. Lo que está en juego no es quién tiene más información, sino quién es capaz de transformarla mejor en innovación y capacidad de decisión.
Compartir sin ceder el control
Para que este modelo sea viable, es imprescindible construir confianza, ha explicado. En este ámbito, la confianza se traduce en poder compartir información para colaborar sin perder el control sobre ella. “La confianza no es un freno, sino la condición que hace posible la economía del dato”.
“Compartir no puede significar perder el control; compartir no es ceder”, apuntaba. La economía del dato consiste en crear las condiciones para que organizaciones distintas colaboren y generen valor conjunto sin tener que renunciar a la gobernanza de sus propios datos.
Espacios de datos: infraestructuras del siglo XXI
Los espacios de datos actúan como puente entre la estrategia digital y la economía real, debiendo considerarse una nueva clase de infraestructura estratégica. “Si en el siglo XX la competitividad se sustentaba sobre carreteras, puertos o redes energéticas sobre las que circulaban personas y mercancías, en el siglo XXI se necesitan infraestructuras que permitan compartir, procesar y utilizar conocimiento de forma segura”, algo que ha definido como la "infraestructura del conocimiento”.
Conectar, proteger y devolver
El marco operativo de la Dirección General del Dato se sintetiza en tres dimensiones: conectar, proteger y devolver.” Conectar para que el conocimiento generado en hospitales, administraciones, universidades y empresas sea útil fuera de su perímetro cuando exista una finalidad legítima; proteger para que el uso de los datos se realice con reglas claras, garantías y responsabilidades identificadas; y devolver para que toda esa información se transforme en mejores decisiones, servicios optimizados y nuevas oportunidades para la sociedad”.
Según ha concluido Ana Palacios, España cuenta con empresas innovadoras, una administración digital avanzada, capacidades científicas excelentes e información de alto valor, y el gran desafío actual consiste en interconectar de forma robusta ese potencial para consolidar una soberanía industrial basada en el uso productivo de nuestros propios datos.