Nace la Comisión Global AI for Good para ampliar el acceso a la IA
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La UIT, junto a líderes gubernamentales y empresariales, lanza una comisión internacional para impulsar vías prácticas que permitan aprovechar el potencial de la inteligencia artificial. El objetivo es reducir la brecha digital, acelerar el impacto social de la IA y garantizar que su desarrollo beneficie a todos los países.
La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), junto al presidente de Ruanda, Paul Kagame, el CEO de Salesforce, Marc Benioff, y la secretaria general de la UIT, Doreen Bogdan-Martin, ha anunciado la creación de la Comisión Global AI for Good, una iniciativa que reúne a más de 40 líderes internacionales con el objetivo de definir rutas prácticas para reforzar la confianza, ampliar el acceso y acelerar el impacto positivo de la inteligencia artificial.
La Comisión une a quienes desarrollan la tecnología y la despliegan a gran escala con quienes diseñan políticas públicas y representan a los ciudadanos. Su misión es impulsar soluciones responsables que trasciendan sectores y fronteras, garantizando que los países en desarrollo participen en la revolución tecnológica.
“Una cosa es segura: la tecnología debe ser una fuerza para el bien, y tenemos la responsabilidad de utilizarla en consecuencia”, afirma Paul Kagame, copresidente de la Comisión. Benioff añade que “la promesa de la inteligencia artificial no sólo se basa en las oportunidades que ofrece para el crecimiento de nuestra economía, sino también en la confianza que constituye el fundamento de nuestro éxito compartido”.
Reducir la brecha digital y evitar que la IA amplíe desigualdades
La Comisión Global AI for Good se centrará en uno de los grandes desafíos actuales, como es el acceso a Internet. 2.200 millones de personas siguen sin acceso, lo que deja a una cuarta parte de la población mundial al margen de los avances en inteligencia artificial. Su objetivo es que la IA se convierta en una herramienta para resolver problemas globales en lugar de profundizar las desigualdades existentes.
La iniciativa se apoya en el trabajo previo de la Comisión de Banda Ancha para el Desarrollo Sostenible, impulsada por la UIT y la UNESCO, que ayudó a definir prioridades globales en conectividad e inclusión digital. Ahora, la nueva Comisión amplía ese enfoque hacia la gobernanza y el impacto social de la IA.
“Ninguna organización puede, por sí sola, poner la inteligencia artificial al servicio de toda la humanidad”, señala Bogdan-Martin. “Será necesario un liderazgo colectivo y la experiencia conjunta de socios de todos los sectores para garantizar que la IA beneficie a todas las personas, en todas partes”.