Tres años después del auge de la IA generativa, la mayoría de las compañías aún no consigue traducir la adopción tecnológica en resultados tangibles. La baja fluidez en IA, la adopción en silos y la falta de métricas claras frenan su avance. El enfoque “esperar y ver” ya no es una opción competitiva.
La industria agroalimentaria afronta un escenario de precios volátiles, mayores exigencias en trazabilidad y sostenibilidad, y presión sobre los márgenes. Este contexto impulsa la transición desde los ERP tradicionales hacia plataformas avanzadas capaces de integrar datos, automatizar procesos y mejorar la toma de decisiones.
El sector arrastra una grave falta de capacitación tecnológica. Apenas el 1% de los profesionales de la construcción cuenta con formación especializada en digitalización y nuevas tecnologías. La inversión necesaria para incorporar innovaciones tecnológicas sigue percibiéndose como arriesgada.
España entra en una nueva fase de expansión, con más escala, más impacto económico y un papel estratégico en la infraestructura digital europea. Se prevé que el sector alcance 2.537 MW en 2030, eleve su impacto anual en el PIB hasta 7.300 millones y supere los 16.000 empleos.
Las novedades incluyen HP IQ, PC con IA de última generación, protección reforzada frente a ataques físicos y soluciones de impresión resistentes a la computación cuántica. HP también amplía su ecosistema profesional y de gaming, y refuerza la infraestructura para cargas avanzadas de IA y flujos de trabajo híbridos.
La Cámara de Madrid reunió a AuraQuantic, Eutik, Pinout Solutions y Zoho para mostrar cómo estas plataformas integradas permiten eliminar silos y trabajar con una única versión del dato. Los expertos coincidieron en que su adopción ya no es solo tecnológica, sino estratégica para ganar eficiencia y trazabilidad.