España adopta menos cloud, pero la usa con más ambición estratégica
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España ocupa el puesto 21 en penetración cloud dentro de la UE, pero supera ampliamente la media continental en el uso de servicios avanzados como ERP, cómputo y plataformas de desarrollo. El país avanza hacia un modelo más soberano y distribuido, con la flexibilidad y la seguridad como ejes de decisión empresarial.
El Observatorio Cloud Nation 2026 elaborado por Aire en colaboración con Atlas Tecnológico muestra que las empresas españolas contratan menos servicios cloud que las europeas, pero los utilizan con mayor madurez y orientación estratégica. Mientras el 44% de las compañías nacionales paga por servicios en la nube, el uso de aplicaciones de gestión empresarial (ERP) y de clientes (CRM) supera la media europea, con un 30% y un 28% respectivamente.
La nube se ha convertido en un activo de competitividad y resiliencia, más allá de una simple decisión de infraestructura. Ya no se trata solo de cuánto cloud utiliza una organización, sino de cómo lo utiliza, dónde lo aloja y qué valor obtiene de él, señala el informe, que subraya el papel del cloud como motor de eficiencia, confianza y sostenibilidad.
La brecha territorial sigue siendo uno de los grandes desafíos. Solo Cataluña (58%) y Madrid (54%) superan la media nacional del 44% en contratación de servicios cloud. Extremadura (29%) y Castilla-La Mancha (31%) se sitúan en la parte baja del ranking, aunque las diferencias entre regiones comienzan a estrecharse.
Por sectores, el TIC es el más avanzado, con un 76% de empresas usuarias, seguido de los servicios (49%). La industria se queda en el 40% y la construcción apenas alcanza el 35%. Esta disparidad refleja la necesidad de políticas de impulso específicas para sectores tradicionales y regiones menos digitalizadas.
El 60% de las empresas españolas identifica la falta de conocimiento especializado como la principal barrera para adoptar servicios cloud, seguida de la preocupación por la seguridad (58%). Otros factores como los costes, la complejidad técnica o la dependencia de proveedores también frenan la expansión.
El informe advierte que la escasez de talento técnico es especialmente acusada en las pymes, mientras que las grandes corporaciones se centran en reforzar la seguridad y el cumplimiento normativo.
La nube soberana gana terreno
La nube soberana se consolida como tendencia clave en Europa y España. El 57% de las empresas prioriza la protección de datos, el 51% los requisitos regulatorios y el 47% las expectativas de clientes como motivos para ejecutar su infraestructura dentro del país.
La directiva europea NIS2, plenamente operativa en 2026, ha elevado la ciberseguridad a obligación legal, situando la gestión de vulnerabilidades y la continuidad de negocio entre los mayores desafíos.
Aire destaca que el futuro del cloud será “más soberano, más distribuido y más cercano al dato”, con infraestructuras resilientes y diversificadas regionalmente.
La IA se ha convertido en un catalizador del crecimiento cloud. Dos tercios de las empresas españolas aplican medidas de evaluación y cumplimiento en la nube para adaptarse a la nueva legislación europea sobre inteligencia artificial. El 66% realiza evaluaciones periódicas, el 65% utiliza proveedores con certificaciones específicas y el 53% colabora con expertos en cumplimiento normativo.
Sin embargo, solo el 43% ha implementado controles automatizados, lo que revela margen de mejora en la gobernanza de la IA.
Además, una de cada tres empresas busca un partner tecnológico para desplegar proyectos de inteligencia artificial, y el 24% trabaja con partners distintos según el departamento.
Más gasto en cloud y auge del modelo híbrido
El 15,4% de las empresas españolas destina ya más de la mitad de su presupuesto TI a servicios cloud, el doble que en 2022.
La combinación de nube propia y pública gana adeptos: el 42% utiliza un modelo híbrido, el 27% segmenta cargas de trabajo y el 23% apuesta por la interoperabilidad entre nubes. Solo el 8% mantiene un cloud único.
La mayoría de las empresas sigue alojando menos del 25% de sus datos en la nube, aunque esa proporción disminuye año tras año.
La explosión de datos y la expansión del Internet de las Cosas (IoT) están impulsando la conexión entre cloud, edge y procesos industriales. El informe destaca que el procesamiento en el borde permite reducir costes de ancho de banda y mejorar la latencia, mientras que la integración con sistemas ERP y CRM es esencial para evitar silos de información.
En el ámbito industrial, las soluciones más valoradas son las de planificación avanzada (APS), analítica predictiva y sistemas MES para trazabilidad y control de calidad. La digitalización de la industria pasa por conectar los procesos con el cloud y aprovechar la inteligencia artificial para optimizar la producción.
El estudio concluye que España tiene una oportunidad extraordinaria para consolidar su liderazgo en cloud y datos. El mercado nacional de datos crecerá entre un 6,5% y un 8,2% anual hasta 2030, por encima de la media europea.
La clave estará en combinar soberanía tecnológica, talento especializado y colaboración público-privada para cerrar las brechas y aprovechar el potencial de la IA y el edge computing.