La adquisición de la firma española de ciberseguridad, que cuenta con más de 300 clientes en España y América Latina, permite a la compañía no solo ampliar su presencia en el país, sino acelerar su expansión europea dentro de su plan de fusiones y adquisiciones.
Más de 6.000 usuarios, particularmente de Estados Unidos y Europa, han sido objeto de una peculiar campaña de ingeniería social que incluye mensajes por correo electrónico, contactos telefónicos y conexiones a través de la herramienta de mensajería y colaboración de Microsoft.
Según un informe que analiza el marketing de la ciberseguridad, aunque tecnologías como la IA, con herramientas de pago, se consolidan como elementos de venta, las compañías del sector buscan un valor diferencial aprovechan su propio expertise y su capacidad de análisis de amenazas.
La complejidad creciente de las amenazas, la falta de especialistas y la necesidad de protección 24/7 están impulsando a las organizaciones a delegar total o parcialmente la operación de sus centros de seguridad. La prioridad ya no es reducir costes, sino reforzar la capacidad de detección y respuesta.
Óscar Suela, director general de la compañía en Iberia, Reino Unido e Irlanda, detalla la estrategia de la compañía, que logró en 2025 un crecimiento año a año del 6%, impulsada por segmentos como los servicios de seguridad gestionados o la protección de los entornos industriales.
La digitalización de múltiples sectores en los últimos años trae aparejado un empoderamiento de las identidades digitales, convertidas en activos críticos y en el centro de atención de los ciberataques y también de estrategias de protección como Zero Trust.
Después de un 2025 en el que las amenazas cibernéticas, bajo el impulso de la inteligencia artificial, alcanzaron un nivel de sofisticación muy alto, este año las organizaciones se verán obligadas, si no lo han hecho ya, a dar el paso de los modelos reactivos a los proactivos.
El incremento en España fue del 5% respecto al año anterior, aunque la cifra semanal de ataques fu menor a la media mundial (2.027). El sector más atacado en todo el mundo fue el de la educación, seguido por el gubernamental, y la región en la que más crecieron las incidencias fue América Latina (26%).
El “día más triste del año”, como fuente de emociones que llevan a impulsos de consumo y de urgencia, es también objeto de atención del phishing emocional, basado en técnicas más simples pero que se sirven de la manipulación psicológica de las víctimas para que caigan en el engaño.