Eficiencia operativa de la IA en Telecomunicaciones en 2026 en España (I)
- Opinión
La búsqueda de la eficiencia operativa, la optimización de procesos automatizados y la utilización extrema, absoluta de las tecnologías adquiridas en el último lustro son, resumiendo muchísimo, tres prioridades de los CIO en 2026. Visto así, parece un panorama gris y desprovisto del “lujo y el glamour” que la tecnología ha exhibido en los últimos años y, tiempo atrás, estaban reservados para sectores como el automóvil, la moda, o los viajes, al menos en la gama alta.
Por Jorge Díaz Cardiel, socio director general de Advice Strategic Consultants.
En buena medida, Apple sigue siendo el máximo exponente de ese glamour, tanto en sus presentaciones de productos como en los propios productos en sí mismos. Steve Jobs (relatan el cofundador de Apple, Steve Wozniak, y el gran biógrafo de Jobs, Walther Isaacson) insistió, desde los inicios de Apple, en que “los productos de Apple han de tener un diseño perfecto siempre y en todo. Incluso en las piezas y componentes que no se ven, tiene que haber belleza. Esto aplica, también, a los tornillos”. Apple no está invirtiendo mucho en inteligencia artificial, pero sigue siendo la compañía líder en beneficios -que es lo que importa-: los beneficios trimestrales de Apple equivalen a todo el valor bursátil de las empresas mejor valoradas del IBEX35, como Inditex o Banco Santander. La venta del iPhone aumentó un 21% en el primer trimestre de 2026. Por ahora, Apple se contenta con mejorar Siri, incorporar algunas capacidades de IA a sus equipos (Mac, iPhone, iPad), pero sellando alianzas con Google Gemini y Open AI. Mientras, pensaba Tim Cook y, ahora, su sucesor, Apple está desarrollando su propia inteligencia artificial y no la hará pública hasta que, con los exigentes estándares de Steve Jobs, “su IA sea perfecta”.
El resto del mundo, meros mortales, quieren sacar el máximo provecho a la IA en la que han invertido en los últimos tres años. Los CEO reciben presión del consejo y de los accionistas e inversores para obtener ROI de la inversión en IA. El CEO le pasa la pelota al CIO: est@ decide, primero, explotar al máximo las capacidades de lo que ya tiene. Este es uno de los motivos (lo vimos en la anterior tribuna) del auge de los Servicios. No estamos hablando de la “asistencia técnica en carretera”, sino de que ERP, SCM, CRM… rindan al máximo de sus capacidades; de las capacidades de analítica predictiva (hace décadas que sostenemos esta es la gran ventaja y beneficio de la IA); de “explotar al máximo” las capacidades de computación que ya tiene la empresa... La máxima eficiencia operativa de las tecnologías de la digitalización, orquestadas por la inteligencia artificial, será el ROI que el CIO proveerá al CEO, y este a los accionistas e inversores, en 2026.
Buscar (sobre todo, conseguir) máxima eficiencia operativa en procesos, operaciones, logística, producción… es un gran logro: la lógica económica nos enseña que esas mejoras conducen a fuertes aumentos de productividad. En todos los sectores, a lo largo del siglo XX y XXI. De las Revoluciones industriales previas (máquina de vapor, electricidad, petróleo y automoción, producción en cadena…), sabemos por los estudios históricos que hubo fuertes aumentos de productividad empresarial, acompañados de grandes pérdidas de empleo.
A diferencia de esas “revoluciones industriales pretéritas”, hoy tenemos estudios económicos sobre las más recientes: 1) Computación 2) Computación + movilidad e internet, 3) Digitalización con todo lo anterior y cloud, ciberseguridad, big data, conectividad 5G y, hoy, inteligencia artificial y robótica.
Como sabemos, el World Economic Forum denominó en 2018 a la conjunción de todas estas tecnologías, “la Cuarta Revolución Industrial”. Y así ha quedado la denominación. En 2023, el mismo organismo advirtió de dos fenómenos paralelos: fuertes incrementos de productividad gracias al uso de la IA y, a continuación, despidos masivos, hasta alcanzar los 300 millones de desempleados tan solo en Occidente.
Aumentos de productividad, fruto de mayor eficiencia operativa, no es lo que esperaban los CEO de las empresas que han invertido en comprar la IA (generativa y de agentes), en estos años. Por ahora, y, por primera vez en años, las únicas empresas que han reportado ventas y beneficios (ROI tangible) han sido las Seven Magnificent, Big Tech, Hyperscalers: Alphabet (Google), Amazon (AWS), Microsoft (Azure) y Meta, en el primer trimestre de 2026. El 5 de mayo reportó resultados NVIDIA, los más esperados a este respecto, tras los ya informados por Apple. Aún habrá de esperar algo de tiempo para las empresas que compran la tecnología (Cloud, IA), obtengan beneficios en el bottom line de la cuenta de resultados.
Pero muchas empresas de diversos sectores de actividad en España están sacando partido al uso que hacen de la Inteligencia Artificial.
Telecomunicaciones
Mientras tanto, hay grandes empresas españolas que están consiguiendo esa eficiencia operativa, mejora de procesos, analítica predictiva, excelencia en las operaciones y automatización de procesos, gracias al uso de la inteligencia artificial en el corazón de sus negocios: Cellnex Telecom destaca su visión de conectividad resiliente y preparada para el futuro. La compañía, líder de infraestructuras de telecomunicaciones en Europa, pone de manifiesto que la conectividad es la columna vertebral de servicios esenciales, las infraestructuras públicas y la transformación digital de Europa.
En un contexto marcado por el aumento del consumo de datos, nuevas dinámicas de movilidad y la creciente dependencia de la sociedad de redes resilientes, Cellnex Telecom reafirma su visión a largo plazo, para un futuro más conectado, seguro y sostenible. Inteligencia artificial, ciberseguridad, quantum y cloud juegan un papel muy importante en ese despliegue con casos reales ya operativos en toda Europa. Desde España, Francia, Polonia e Italia hasta Portugal, el Reino Unido, Suiza, Países Bajos, Suecia y Dinamarca, Cellnex ilustra cómo las próximas generaciones de conectividad están redefiniendo sectores críticos: los sistemas de transportes, las comunicaciones de servicios de emergencia y seguridad pública, las soluciones de “energía as a service”, la conectividad de alta capacidad en grandes recintos e instalaciones corporativas, la radiodifusión o los servicios cotidianos de los que dependen millones de ciudadanos.
Cellnex Telecom demuestra cómo la conectividad está cada vez más ligada a la resiliencia, la seguridad y la eficiencia que solo la combinación de varias tecnologías de la digitalización puede proveer. Cellnex no tiene competidores en España en su sector, pero el uso de la IA por los operadores de telecomunicaciones es una cuestión que está encima de la mesa.
Puede resultar chocante que los operadores de telecomunicaciones en España (Telefónica, Vodafone y Orange) han sido, desde el sector tecnológico, las empresas que más han impulsado la transformación digital en nuestro país. Desde hace una década impulsaron la oferta comercial de productos y servicios digitales, para salir del estancamiento que suponía triunfar en su negocio esencial: la conectividad. Telefónica, con Telefónica Tech, Vodafone Empresas y Orange Empresas empaquetaron “cloud, big data, IoT, ciberseguridad e inteligencia artificial”, para hacérselas llegar a las pymes y medianas empresas. En alianzas con cientos de empresas de todos los segmentos del sector tecnológico, conformaron una oferta comercial, que pudo haber sido exitosa desde su nacimiento, en 2016.
El problema es que las BigTech, que utilizan gratis y sin tener que invertir, las redes de las operadoras, no necesitaban de partners tecnológicos para ofrecer y vender lo que ellas, per se, fabrican y venden: Amazon (AWS), Alphabet (Google, YouTube), Microsoft (Azure), NVIDIA, Meta.
Es lugar común hablar de los crecimientos récord en ventas y beneficios de estas empresas en negocios, para ellas, “legacy”. Al tiempo que estas empresas crecían, las operadoras de telecomunicaciones (en España, Europa y Estados Unidos), empequeñecían, tanto en facturación y beneficios, como en su valor en Bolsa. De ahí que a la competencia de las BigTech se haya sumado la necesidad de que las operadoras de telecomunicaciones ganen tamaño mediante operaciones corporativas: Más Móvil con Orange; Vodafone vendida a un fondo de inversión y, de nuevo buscando comprador; Telefónica, abierta a compras en Europa y Brasil, Digi, con una posible salida a Bolsa...
Es, como si el sector tecnológico quisiera, consciente o no intencionadamente, que las operadoras de telecomunicaciones se dediquen a la conectividad y dejen de lado otros negocios que el sector TIC digital considera propios. Mientras, como veremos en otra tribuna, las empresas del sector TIC Digital viven una segunda “edad de oro” como la de internet. En la medida en que crecen facturación y beneficios al albur de cloud e IA, ya no se habla de una posible “burbuja de inteligencia artificial”, sino de obtener un ROI tangible.