Las ventas de soluciones de almacenamiento de estado sólido, principalmente flash, están creciendo a un ritmo impresionante, debido al elevado rendimiento de la tecnología, su capacidad de mejorar drásticamente las métricas de coste por capacidad, su pequeño formato y su bajo consumo de energía.
Cada vez más clientes migran sus cargas de trabajo menos críticas a soluciones cloud, lo que obliga a los fabricantes de almacenamiento a invertir en áreas emergentes como flash y sistemas hiperconvergentes, y a apostar por el almacenamiento definido por software.