Al poner la IA en el centro de sus estrategias, las empresas tecnológicas podrían superar a sus competidores, no solo acelerando sus viajes de transformación, sino también reposicionando las operaciones para capitalizar las tecnologías y los modelos de negocio que surgen rápidamente. Las adquisiciones, los acuerdos y las asociacione...
El Gobierno ha denunciado formalmente el tratado, como paso previo a la retirada de nuestro país del mismo, por haber “quedado obsoleto frente a los actuales objetivos climáticos”, sumándose así a la oleada de países de la Unión Europea que lo están abandonando.
Se espera que la integración de la IA en las organizaciones continúe acelerándose y democratizándose. Se intensificará asimismo la búsqueda de nuevas fórmulas y tecnologías para reducir la huella de carbono y el consumo de recursos, el avance de la computación cuántica y las arquitecturas de datos adyacentes a la nube.
Además de la IA generativa, otras áreas sobre las que habrá que poner el ojo en 2024 son la evolución de los semiconductores, la criptografía post-cuántica, las tecnologías de baterías y la nueva exploración espacial, todas ellas decisivas para afrontar los retos de nuestras economías, comunidades y ecosistemas.